jueves, 25 de marzo de 2010

Héroes De La Guitarra

Héroes de la GuitarraPor Sergio Marchi & Daladier Saboyá R.
Cuenta una vieja leyenda que si una noche sin luna uno se sienta a esperar una encrucijada de caminos cerca del Missisipi y está dispuesto a pagar el precio, en algún momento sentirá un viento muy extraño. Acto seguido, el diablo afinará tu guitarra y de esta manera estarás dotado de una habilidad sobrenatural que te convertirá en un notable guitarrista. Claro que en el proceso habrás entregado tu alma y tendrás que pagar por toda la eternidad. Pero lo que suceda con ella, una vez activado el ascensor infernal que te lleva hacia el subsuelo, es materia teofísica.Y si bien la música es una religión, y ser guitarrista un sacerdocio, mejor que nos alejemos de cualquier altar y busquemos en todo caso el calor de los transistores o las válvulas de un buen amplificador.Esta historia que aquí se contó es la base del culto a la guitarra eléctrica y la leyenda acerca de la misteriosa figura de Robert Johnson, un guitarrista que nació y murió en el Missisipi, a los 27 años, edad fatal si la hay (Hendrix, Brian Jones, Janis Joplin pueden atestiguar). En el medio hubo una transformación de aspirante a guitarrista a instrumentista consumado. Y todo el mundo asegura que el diablo metió la cola en la transición. De nada servirá que aparezcan libros de historia sosteniendo que fue un marido celoso el que colocó el veneno en la copa de Johnson. Sabemos que los celos son cosa del diablo, que de esa manera impulsa a maridos ejemplares a cumplir con los mandatos que él precisa.La historia de Robert Johnson es fundamental porque en ella reside el ADN del culto al guitarrista, y su influencia ha sido decisiva en otros maestro bluseros que compilaron los cromosomas del rock and roll, como B.B. King, Elmore James, Muddy Waters y John Lee Hocker, entre otros.El culto al guitarrista, que hace del hombre de las seis cuerdas una especie de héroe o semidios, es una veneración que ha aparecido muy recientemente en el tiempo, y en el rock surgió recién a mediados de los 60 con el surgimiento de Eric Clapton, Jeff Beck y Jimi Hendrix.Sin embargo, eso no quiere decir que no hubiera virtuosos de la guitarra, aunque no en todas las ocasiones un virtuoso es un héroe, o un héroe un virtuoso. Hay un "algo mas", un "plus ultra", un armónico de oro, o una actitud determinada que hace de un guitarrista un héroe de la guitarra.El rock siempre ha tenido como momento cumbre el solo de guitarra, nociva costumbre que las nuevas generaciones de músicos condenan como si se tratara de quemar mujeres inocentes en la hoguera cual vulgares brujas. El solo de guitarra es, ha sido y será parte fundamental de una buena canción rock. También hay otra realidad paradójica: cada vez hay más guitarritas pero menos solos conmovedores, de esos que convierten a los infieles en veneradores del dios eléctrico de las seis cuerdas. Chuck Berry jamás fue un héroe de la guitarra en el sentido más literal del término: no era habilidoso sino más bien rudimentario, ponía el acento en la voz mas que en la ejecución, y pasó a la historia como uno de los grandes compositores. Pero nadie podrá negarle influencia decisiva en los estilos de George Harrison, John Lennon y Keith Richards. Cualquier guitarrista que quiera preciarse de saber tocar rock and roll, deberá dominar como el ABC el riff introductorio de "Johnny B. Goode". O al menos hacer el "paso del ganso"" con el que Berry llevaba al delirio a toda la audiencia cuando hacía un solo de guitarra. En ese paso avícola, anida el anteproyecto del guitarrista como solista.Los primeros virtuosos dentro del rock son héroes anónimos: Scotty Moore, James Burton (ambos conocidos por sus participaciones junto a Elvis Presley), y sobre todo Cliff Gallup, guitarrista de Gene Vincent a quien Jeff Beck le rindiera tributo en "Crazy legs". Salvo algunos guitarristas detallistas nadie recuerda a estos hombres que fueron fundamentales a la hora de desarrollar la guitarra.George Harrison, pese a ser la primera guitarra del grupo mas popular de la historia, The Beatles, no es el primer nombre que nos acude a la memoria cuando evocamos a los héroes guitarreros. A Harrison el aprendizaje le costo sangre, sudor y lágrimas y no se trata de metáfora: practicó hasta que le sangraron los dedos, y seguía adelante, tocando como loco y lagrimeando cuando el dolor se le hacía insoportable. Su estilo nunca fue el de un virtuoso, pero con los años se convirtió en uno de los ejecutores más precisos del slide-guitar.Keith Richards tampoco ha sido un prototipo del héroe guitarrista. Al igual que John Lennon, lo suyo ha sido el ritmo, con algún riff o solo ocasional. También con el correr del tiempo y la maduración, Keith se convirtió en un guitarrista único en su especie, por la enrevesada trama de riffs y acordes que ejecuta en cualquier tema de los Stones y que construyen una trama maestra. Mucho mas heroicos, en el sentido de la ejecución de la guitarra, fueron compañeros suyos en los Stones como Mick Taylor (ex Bluesbrakers) o Ronnie Wood (ex Faces). Ellos siempre se encargaron de los solos, mientras que Richards comandaba al grupo junto a Mick Jagger.Pete Townshend tampoco fue ningún virtuoso, pero sí se consagró como héroe de la guitarra por accidente. Una noche experimentaba con el feedback que lograba acercando su guitarra al amplificador -toda una novedad en los años 60-, cuando sin querer la guitarra tocó el techo con el mango. Ese sonido casual provocó una ovación, y Townshend quiso repetirlo con tan mala (o buena) suerte que rompió el mango de la guitarra. "No hubo una ovación cuando sucedió eso -cuenta Townshend- mas bien un silencio, como si la hubiera roto de boludo (que así fue), entonces la rompí para demostrarles que eso era lo que verdaderamente había querido hacer. La verdad es que fue un accidente". A Townshend lo siguieron otros, entre ellos el baterista que rompió también su instrumento como para no quedarse atrás. En el siguiente toque hubo el doble de gente esperando el acto de destrucción. Así se genero la leyenda de The Who, y poco a poco Townshend fue agregando gestos patentes de "guitar-hero", como su clásico giro con el brazo.Jeff Beck, Eric Clapton y Jimmy Page fueron músicos influenciados por el blues que agregaron una habilidad fuera de lo común al solo de guitarra. De alguna manera ellos lo crearon y le dieron una dimensión importante. Pero el que quedo como el "guitar-hero" mas famoso de todos los tiempos, el que escribió el libro del buen guitarrista, y el que reinventó la guitarra eléctrica con lo que se debe y no se debe hacer, fue Jimi Hendrix. Hendrix amplió el abanico de posibilidades de la guitarra eléctrica: introdujo los pedales de distorsión, hizo popular el wah-wah y básicamente sacó a la guitarra eléctrica de la ecuación dedo/pick/slide-cuerda, haciéndola sonar con los dientes, con los bordes del amplificador o con lo que estuviera a disposición.Jimmy Page logró superamplificar el blues eléctrico con Led Zeppelin y también brindó nuevas ideas para la guitarra como el uso del arco de violín. Tony Iommi desarrolló lo que hoy se conoce como guitarra de heavy metal en Black Sabbath, mientras que Ritchie Blackmore, de Deep Purple, patentó el solo limpio de guitarra en un contexto heavy. Sus improvisaciones -aunque uno piensa que deben haber sido cuidadosamente estudiadas-, son tan nítidas que se pueden cantar nota a nota. Page, beck, Blackmore y Iommi, eran todos ingleses. Hendrix se hizo famoso en Inglaterra, pese a su origen americano. Pero en Estados Unidos pasaban cosas: en Nueva York, Lou Reed iniciaba un minimalismo que se transformaría en una escuela. Estaban también los de la costa oeste; de ellos, Jerry García, de Grateful Dead, creo una forma de tocar basada en incontables improvisaciones. En San Francisco, Carlos Santana incorporó el sabor latino al rock y la economía pasional (pocas notas, mucho corazón) a las seis cuerdas. Mas tarde llegaría otra clase de virtuosismo de la mano del rock sureño, un estilo que rendía culto a la guitarra eléctrica; algunos de los grupos del género (Allman Brothers, Lynyrd Skynyrd, Molly Hatchet, ZZ top, Outlaws, y siguen las firmas) han llegado a tener tres guitarristas. De todos ellos, el mas legendario por su habilidad, su buen gusto y su muerte en un accidente de moto, ha sido Duanne Allman. Pero existe otro sureño fundamental: un tejano albino llamado Johnny Winter, virtuoso heroinómano que hizo parte del rock and roll mas incendiario de los 70.La camada del rock sinfónico tuvo sus propios héroes en gente como Steve Howe, de Yes, que además tenía vasta experiencia en toda clase de instrumentos de cuerda como la mandolina o el banjo que, de su mano, comenzaron a incorporarse al rock. David Gilmour, mucho mas espacial y mesurado, fue como el Santana del rock sinfónico en Pink Floyd. Steve Hackett descubrió la virtud de la textura y la sutileza para Genesis. No fue por la misma senda Martín Barre, de Jethro Tull, perteneciente a una escuela más tradicional y rockera.Robert Fripp es un caso totalmente aparte porque desarrolló una forma de tocar la guitarra absolutamente propia: todo residía en el equilibrio, el aprovechamiento de los silencios, escalas no convencionales y una afinación diferente a la tradicional. Con esas armas anima desde los 60 el cuerpo de King Crimsom. En los 80, se incorporó a esa banda otro guitarrista heroico: Adrián Belew, con todo su bagaje de sonidos de la selva. Pero sería injusto reducir a Belew, guitarrista revolucionario, a un simple imitador de sonidos de animales: educado al lado de un vanguardista como Frank Zappa, maestro de maestros, Belew desarrolló un estilo con disonancias, escalas exóticas y texturas muy originales.Por razones que excederían lo meramente musical y ya se adentraría en el terreno de lo filosófico, lo genial y lo académico, Frank Zappa merecería un número entero de Music Expert. Pero además de todo lo que ha sido, fue un héroe de la guitarra y pocos han hecho tanto como él por su desarrollo comenzando por los títulos "Mi guitarra quiere matar a mi mamá", y "Cállate y toca la guitarra".Brian May, de Queen, generó un sonido y un estilo propio con la guitarra como orquesta de cuerdas en miniatura. Mick Jhonson, impetuoso guitarrista de David Bowie entendió el simbolismo fálico de la viola. Mas tarde llegaría la generación punk, que produciría pocos héroes (¿debería entrar dentro de la categoría Johnny Ramone, Steve Jones o Mick Jones?), pero que revitalizaría su sonido y permitiría la aparición de gente mas arriesgada como Andy Summers, camuflado en The Police. Mark Knopfler, con su mezcla de Clapton y Dylan, haría lo suyo junto a Dire Straits. Mientras tanto, el tronco del heavy-rock siguió produciendo excelentes brotes como Alex Lifeson de Rush, Eddie Van Halen -otro que hizo docencia-, Michael Schenker de Scorpions, Fast Eddie Clarke en Motorhead, Adrian Smith en Iron Maiden y K.K. Downing de Judas Priest. Junto a Van Halen, el más heroico en los términos tradicionales fue Angus Young, que aún comanda AC/DC y se auto-provoca un estado convulsivo de lo mas contagioso cada vez que emprende un solo. Dave Mustaine y Marty Friedman de Megadeth, y Kirk Hammett de Metallica son los que agregaron nuevos eslabones en esta cadena de metal.Existe una rama estudiosa en el rock y es la que desarrolló Joe Satriani, maesto de Steve Vai y Kirk Hammett. Formó un grupo comercial en los 80, The Squires, que fue un rotundo fracaso. Lo que en cambio triunfó fue su faceta experimental que quedó registrada en su álbum "Surfing with the Alien", en 1987. Esta línea de estudiosos se inició en el rock con John McLaughlin al frente de la Mahavishu Orchestra, y a partir de allí quedó instaurado el término "música de fusión", que combina el rock y el jazz. Mucho mas se acentuaría el Jazz en esta fusión con la llegada de Return To Forever, plataforma de lanzamiento para Al Di Meola. Dentro de los virtuosos especializados en rock, hay que mencionar con todas las letra a Steve Vai, que tocó con David Lee Roth y Whitesnake mas allá de sus trabajos solistas; a Steve Morse de Dixie Dregs, que actualmente cubre el hueco que dejó Ritchie Blackmore en Deep Purple, y a Yngwie Malmsteen, sueco que originó la velocidad extrema combinada con la alta precisión, lo que le propinó el apodo de "Paganini del rock". Se me olvidaba mencionar a John Petrucci, de Dream Theater y a Paul Gilbert (Mr. Big, Racer X), otros dos super-virtuosos del metal progresivo y el rock.Del neo-rockabilly, que apareció en la new-wave, surgió Brian Setzer, hoy al frente de su propia orquesta, pero en aquellos tiempos miembros de Stray Cats. Andy Summers fue un maestro de la guitarra como base: utilizando muchos recursos pero sin meterse en una carrera por la velocidad, logró que The Police tuviera un sonido distinto a partir de su guitarra. Mas adelante incursionaría en otros territorios con sus discos solistas y su colaboración con Robert Fripp.A mediados de los 80, el blues recobra la fuerza perdida a través de la savia que jóvenes ejecutantes le imprimen. En esta época surgió el digno heredero de Jimi Hendrix: Steve Ray Vaughan, de Austin, Texas. Aprendió a tocar de su hermano Jimmie Vaughan, y superó al maestro con creces. Su muerte en un accidente de helicóptero cuando atravesaba el mejor momento de su carrera lo convirtió en un mito. Jeff Healey, guitarrista no vidente de origen canadiense, fue otro de los que hizo renacer el blues en los 80. Todos ellos fueron acompañados por dos maestros que fatigaron los escenarios sin jamás rendirse: B.B. King y Albert Collins.En el terreno del rock apareció una nueva tendencia en los 80, que predominó sobre todo en la música inglesa: la guitarra atmosférica. Es probable que todos los guitarristas que se hicieron conocer por medio de este estilo hayan abrevado en las fuentes de Phil Manzanera de Roxy Music. De todos ellos, el mas inteligente ha sido The Edge, guitarrista de U2, por su maestría con el delay, pero no se han quedado atrás hombres como Robert Smith de The Cure, Charlie Burchill de Simple Minds, y Will Sargeant de Echo & The Bunnymen. Johnny Marr de The Smiths le agregaría al estilo atmosférico su propio sello con profusión de arpegios, y John Squire de Stone Roses denotaría su amor por Jimmy Page.En la línea del Hard Rock tradicional Slash es una de las últimas estrellas, junto a Zakk Wilde, que se ha hecho conocido por lo incendiario de sus solos en Guns N' Roses, Velvet Revolver o en cualquier disco que ha tocado. Detrás de esa mata de pelos ensortijados que le ocultan el rostro, hay un guitarrista fogoso y virtuoso por igual.En los últimos años pocos héroes de la guitarra han surgido dentro de las filas del rock. Sin embargo, el mejor trabajo de guitarras de los noventas hasta la fecha lo han mostrado bandas como Radiohead, Stone Temple Pilots, Alice In Chains, Stratovarius, Red Hot Chili Peppers, Dream Theater y Jane´s Adicction, entre otras, que abarcan tantos estilos como tendencias pueda uno imaginar.
Sergio Marchi & Daladier Saboyá Rodríguez

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