1. Fuerza Natural - Gustavo Cerati
2. Systematic Chaos, Octavarium - Dream Theater
3. Sounds Of Universe - Depeche Mode
4. Todos los de Coldplay, aunque mis favoritos son A Rush Of Blood To The Head y X&Y.
5. In Rainbow - Radiohead
6. A Funky Odissey - Jamiroquai
7. Episode - Stratovarius
jueves, 25 de marzo de 2010
ELEMENTOS DEL JAZZ: LA IMPROVISACIÓN
La improvisación es indispensable en el jazz; se ha improvisado desde Nueva Orleáns hasta nuestros tiempos. Los jazzistas de hoy, al igual que los de ayer, improvisan sobre estructuras armónicas dadas, y con base en unos “temas” anteriormente expuestos al oyente. Luego de haber “presentado” el tema, el músico traza por encima de los acordes de dicho tema nuevas líneas melódicas. Puede hacerlo simplemente “ornamentando” las melodías que ha tocado anteriormente, alterándolas en grado mínimo (lo que en la música clásica se conoce como “tema y variaciones”), o bien sea tocando líneas melódicas enteramente nuevas (lo que un músico clásico llamaría “desarrollo sobre un tema”). La manera en que se improvisaba en las formas antiguas del jazz (Nueva Orleáns & Chicago) era la “ornamentación”. En las formas modernas de jazz se crean líneas melódicas totalmente nuevas; entre menos se recuerde el material melódico anterior, mejor. El tema está, por lo general, estructurado en 32 compases, en la forma de lied AABA (verso-verso-coro-verso). Espero que con las audiciones hechas en clase les haya quedado clara esta estructura, y que les sea fácil identificarla cuando la oigan. Sobra decir que el jazz contemporáneo (free jazz en adelante) ha extendido la forma, y en ocasiones, la ha “roto”.Por último, el concepto de la improvisación en el jazz es fundamental: lo improvisado está ligado a quien lo improvisó. No puede separarse de él y entregarse a otro músico para que lo toque: si se hace esto, pierde su carácter.
Preparado por: Daladier Saboyá Rodríguez(marzo 20 de 2003)
Preparado por: Daladier Saboyá Rodríguez(marzo 20 de 2003)
LOS AÑOS 50´S: EL NACIMIENTO DEL COOL JAZZ
En 1948, Miles Davis deja definitivamente a Charlie Parker, y conforma un nuevo quinteto junto al baterista Max Roach y el saxofonista Dexter Gordon. Paralelamente, Miles comenzó a frecuentar el apartamento de Gil Evans, un pianista canadiense de casi cuarenta años. Por el apartamento de Evans pasaban multitud de músicos que iban desde el mismo Parker hasta Gerry Mulligan o John Lewis. Estos vanguardistas se reunían con frecuencia con el objeto de ampliar y perfeccionar el bop y plantearse problemas como el de la forma y la composición. El resultado de estos encuentros fue el nacimiento de una sensibilidad sonora nueva dentro del jazz; una música singularmente refinada, introspectiva, e impresionista, donde predomina una expresión de serenidad, intensidad, seguridad y equilibrio. Para este sonido existían las referencias clásicas del fenómeno del swing – tenido como vivencia rítmica – y la más pura esencia del jazz ( blues y spirituals) y de la música europea; pero las sofisticadas armonías, el contenido extremadamente original de los arreglos y orquestaciones, las extensas líneas melódicas, y las improvisaciones lineales apuntaban hacia la vanguardia más rabiosa. Rítmicamente, el “cool jazz” era de una gran elementalidad, siendo esta una de las características que más lo alejaba del bop. La gran diferencia está en el tratamiento sonoro: Miles Davis, John Lewis (Modern Jazz Quartet), Lee Konitz, Warne Marsh, Ted Brown, Stan Getz, Chet Baker y Gerry Mulligan, representaban un ideal sónico muy alejado de las estridencias del bop, y en general, de las tendencias jazzísticas habituales. El cool fue catalogado a veces como música fría, intelectual, y falta de emoción; pero en ella, los músicos improvisaban con gran libertad.
Hard Bop Frente al clasicismo del cool emergió una nueva generación de músicos cuyos principales representantes vivían en New York. Su música es el bop más puro, enriquecido con un mayor conocimiento armónico, estructural, y una mayor perfección técnico-instrumental. En el hard bop desaparece la actitud resignada, pero permanecen la sonoridad ligera, el deseo de recogimiento y el anhelo de algo que en este mundo de frío realismo pueda ofrecer la impresión de seguridad. En el hard bop confluyeron músicos tan diversos como Max Roach, Art Blakey, Horace Silver, Clifford Brown, Lee Morgan, Donald Byrd, Sonny Rollins, y John Coltrane. Para terminar, cabe decir que tanto el “cool jazz” como el “hard bop” establecieron una nueva relación con el blues, con la música europea, y con los elementos primarios del jazz (swing). También hay que anotar que el jazz se fue introduciendo lentamente en las salas de concierto antes reservadas para la elite clásica.
Preparado por: Daladier Saboyá Rodríguez
Hard Bop Frente al clasicismo del cool emergió una nueva generación de músicos cuyos principales representantes vivían en New York. Su música es el bop más puro, enriquecido con un mayor conocimiento armónico, estructural, y una mayor perfección técnico-instrumental. En el hard bop desaparece la actitud resignada, pero permanecen la sonoridad ligera, el deseo de recogimiento y el anhelo de algo que en este mundo de frío realismo pueda ofrecer la impresión de seguridad. En el hard bop confluyeron músicos tan diversos como Max Roach, Art Blakey, Horace Silver, Clifford Brown, Lee Morgan, Donald Byrd, Sonny Rollins, y John Coltrane. Para terminar, cabe decir que tanto el “cool jazz” como el “hard bop” establecieron una nueva relación con el blues, con la música europea, y con los elementos primarios del jazz (swing). También hay que anotar que el jazz se fue introduciendo lentamente en las salas de concierto antes reservadas para la elite clásica.
Preparado por: Daladier Saboyá Rodríguez
BeBop: El Nacimiento Del Jazz Moderno
Como se había dicho antes, a finales de los años treintas el Swing se había convertido en un negocio gigantesco, y siendo la música comercial por excelencia, el desgaste comenzó a hacerse evidente. El péndulo del desarrollo giró pues en la dirección opuesta: el Swing era fundamentalmente “cool”, había que buscar nuevamente un sonido “hot”.La novedad se produjo en Kansas City, pero principalmente en pequeños locales de Harlem frecuentados por músicos, entre los cuales destaca el Minton´s Playhouse por haberse convertido en el punto de cristalización del bebop.El Bebop marca el comienzo del llamado “jazz moderno”; en él se amplió la concepción armónica debido a una mayor aceptación de la disonancia, y a estructuras acordicas de mayor complejidad. En cuanto al diseño melódico, las frases son frenéticas y nerviosas; parecen a veces fragmentos melódicos, casi abreviaturas. Se elimina cualquier nota innecesaria: “todo lo que se sobreentiende se deja fuera”. Los tempos de los temas son generalmente rápidos, y con gran vitalidad rítmica. Todo parece comprimirse, incluso el formato instrumental (el quinteto era la formación más corriente).Lo característico del bop es que se presenta el tema al unísono (generalmente trompeta & saxo alto). El unísono quiere decir que los dos instrumentos tocan la misma melodía ya sea en el mismo registro, o a una octava de diferencia el uno del otro. Luego de dejar afirmado el tema se procede a las respectivas improvisaciones.El Bebop es existencialista: refleja la intranquilidad posterior a la segunda guerra mundial; la tensa calma de saber que ya se producen armas de destrucción masiva (la bomba atómica). En el Minton se reunían Thelonius Monk (pianista), el trompetista Dizzy Gillespie, el guitarrista Charlie Christian, el baterista Kenny Clarke, y el saxofonista contralto Charlie Parker (el más genial, podía tocar cualquier cosa a cualquier velocidad). Estos músicos tenían en común una premeditada actitud de rebeldía frente a las entonces popularísimas convenciones del jazz. Repudiaban especialmente todo lo que había facilitado el enorme éxito del Swing: las grandes orquestas, las ejecuciones disciplinadas, los temas identificables por el público, el sentido del espectáculo, el baile, etcétera. Su postura equivalía al reto de una minoría de iluminados contra la clase burguesa.Para los músicos del Bebop, la muerte temprana fue a menudo la regla, a causa de enfermedades psicológicas o la adicción a la heroína y el alcohol : Charlie Parker (35 años), Bud Powell, Fats Navarro (26años).Al júbilo de Armstrong le había sucedido el lirismo lesteriano, y éste quedaba reemplazado ahora por el dramático universo de Charlie Parker. Paralelamente, la cruda euforia del estilo New Orleans había cedido el paso a la espectacular tecnificación de las big bands, y el quinteto bop tomaba ahora el relevo mediante la propuesta de liberar todas las furias individuales, aturdiendo con su avalancha de sonidos, con el estrépito de sus armonías que caminaban hacia la politonalidad, y con la discontinuidad rítmica de sus frases. El jazz moderno imponía así la necesidad de una audición más atenta y sensible.
Preparado por: Daladier Saboyá Rodríguez6 de Mayo de 2003
Preparado por: Daladier Saboyá Rodríguez6 de Mayo de 2003
Una Historia De Cómo Surgió El Rock En Español
UNA HISTORIA DE CÓMO SURGIÓ EL ROCK EN ESPAÑOL
Por: Daladier Saboyá R.
Bueno, como ya ustedes sabrán (o sospecharán) el rock se lo inventaron en Estados Unidos por allá en el año 1955 aproximadamente. Unos tipos con nombres bastante llamativos, como por ejemplo Elvis Presley y Little Richard empezaron a cantar unas melodías muy pegajosas, tanto que la gente no podía parar de bailar (y de brincar). A toda hora sonaban por la radio y en los conciertos a las niñas les daba por gritar desaforadamente y desmayarse apenas veían a Elvis mover sus caderas al ritmo de la guitarra. Por cierto, la guitarra eléctrica, que había sido inventada recientemente, se volvió el símbolo del rock and roll y surgió el guitarrista como héroe en el escenario. Hoy todo el mundo recuerda a Chuck Berry como uno de los pioneros en tocar esta guitarra amplificada, haciendo toda clase de maromas en la tarima. Luego no fue sino que llegaran los Beatles y los Rolling Stones y ahí si la cosa ya no tuvo como frenarse más: fue un efecto de bola de nieve.
Los jóvenes, en toda Latinoamérica, escuchaban esta música a veces sin entenderla mucho, pues en esa época no había tantos colegios bilingües como ahora. Algunos pocos que sabían inglés les traducían las letras de las canciones a sus amigos y conocidos. Otros, preferían no comprender tanto y más bien gozarse la música, que era bien pegajosa.
No fue sino cuestión de tiempo hasta que a algunos músicos de la época se les ocurrió la idea de adaptar letras en castellano a las canciones que más les gustaban de los Beatles y los Rolling Stones. Las letras eran muy sencillas, pero ese fue el primer paso. En Argentina, México, España y Colombia surgieron varios grupos que hacían estos covers (versiones) y ya cantaban en español. Ya entendiendo las letras, la cosa era distinta y más gente se volvió rocanrolera de la noche a la mañana.
Ya a mediados de los años 70´s, algunos músicos argentinos empezaron a componer canciones enteramente nuevas y en español. Uno de ellos fue Sui Generis, en donde cantaba Charly García, a quien se le considera el padre del rock en español (claro que muchos no están de acuerdo con esta firmación). Junto a él estaban otros paisanos suyos como Miguel Mateos, Virus, etc. Luego surgieron Serú Girán y Los Abuelos De La Nada (con Andrés Calamaro). El movimiento estaba recién empezando.
En los primeros años de la década de los ochenta, se dio la gran explosión del rock en español. De la Argentina surgieron Fito Páez, Andrés Calamaro, Enanitos Verdes y tal vez la banda más grande de todos los tiempos: Soda Stereo. Desde Chile, el aporte lo hicieron los Prisioneros y La Ley. Desde México llegaron Caifanes, Maná y Café Tacuba. Cruzando el Atlántico, en España dieron el golpe los Hombres G, Mecano, Toreros Muertos, Cristina Y Los Subterráneos, Héroes Del Silencio, entre otros más.
En nuestro país, la cosa se demoró un poco más. No fue sino hasta mediados de la década que empezaron a dar de qué hablar grupos locales como Kraken, Estados Alterados, Poligamia (con Andrés Cepeda), Ekymosis (en el cual cantaba Juanes), La Pestilencia y Aterciopelados.
EN LA ACTUALIDAD…
De los años 90´s hasta ahora, el rock en español dejó de ser un fenómeno local y se volvió algo universal. Las disqueras notaron que se vendía bien y lo apoyaron sin miedo. El número de grupos y solistas fue creciendo. Las influencias musicales van desde el ska y el reggae, hasta el heavy metal, la salsa, el rap y el punk. Últimamente, la música electrónica ha ganado un espacio importantísimo y casi todas las bandas la usan para trabajar, como es el caso de Bajofondotangoclub, Amigos Invisibles o Sidestepper.
Una prueba del gran poder de convocatoria del rock en español se dio hace apenas unos meses, cuando Soda Stereo anunció su regreso, luego de diez años de haberse separado formalmente en 1997. Programaron unos pocos conciertos por Latinoamérica, pero la demanda del público fue tan grande que terminaron haciendo una extensa gira, incluyendo más países de los que se pensaban al comienzo. Otro artista de gran éxito es Manú Chao, cuya música se escucha en todos los países de habla hispana, en Europa y en EEUU, hablando en sus canciones de la realidad social y política de nuestros países. Andrés Calamaro es otro de los gigantes de nuestro continente.
UNA ÚLTIMA COSA…
Hablar de rock en español ahora, no sería un término preciso; más bien tendríamos que llamarlo “rock hecho y pensado por latino- ibero-americanos”, pues de esta manera se incluiría a artistas que, siendo de estas tierras, cantan no solo en castellano, sino en portugués, francés e inglés (como Manú Chao, por ejemplo)
Por: Daladier Saboyá R.
Bueno, como ya ustedes sabrán (o sospecharán) el rock se lo inventaron en Estados Unidos por allá en el año 1955 aproximadamente. Unos tipos con nombres bastante llamativos, como por ejemplo Elvis Presley y Little Richard empezaron a cantar unas melodías muy pegajosas, tanto que la gente no podía parar de bailar (y de brincar). A toda hora sonaban por la radio y en los conciertos a las niñas les daba por gritar desaforadamente y desmayarse apenas veían a Elvis mover sus caderas al ritmo de la guitarra. Por cierto, la guitarra eléctrica, que había sido inventada recientemente, se volvió el símbolo del rock and roll y surgió el guitarrista como héroe en el escenario. Hoy todo el mundo recuerda a Chuck Berry como uno de los pioneros en tocar esta guitarra amplificada, haciendo toda clase de maromas en la tarima. Luego no fue sino que llegaran los Beatles y los Rolling Stones y ahí si la cosa ya no tuvo como frenarse más: fue un efecto de bola de nieve.
Los jóvenes, en toda Latinoamérica, escuchaban esta música a veces sin entenderla mucho, pues en esa época no había tantos colegios bilingües como ahora. Algunos pocos que sabían inglés les traducían las letras de las canciones a sus amigos y conocidos. Otros, preferían no comprender tanto y más bien gozarse la música, que era bien pegajosa.
No fue sino cuestión de tiempo hasta que a algunos músicos de la época se les ocurrió la idea de adaptar letras en castellano a las canciones que más les gustaban de los Beatles y los Rolling Stones. Las letras eran muy sencillas, pero ese fue el primer paso. En Argentina, México, España y Colombia surgieron varios grupos que hacían estos covers (versiones) y ya cantaban en español. Ya entendiendo las letras, la cosa era distinta y más gente se volvió rocanrolera de la noche a la mañana.
Ya a mediados de los años 70´s, algunos músicos argentinos empezaron a componer canciones enteramente nuevas y en español. Uno de ellos fue Sui Generis, en donde cantaba Charly García, a quien se le considera el padre del rock en español (claro que muchos no están de acuerdo con esta firmación). Junto a él estaban otros paisanos suyos como Miguel Mateos, Virus, etc. Luego surgieron Serú Girán y Los Abuelos De La Nada (con Andrés Calamaro). El movimiento estaba recién empezando.
En los primeros años de la década de los ochenta, se dio la gran explosión del rock en español. De la Argentina surgieron Fito Páez, Andrés Calamaro, Enanitos Verdes y tal vez la banda más grande de todos los tiempos: Soda Stereo. Desde Chile, el aporte lo hicieron los Prisioneros y La Ley. Desde México llegaron Caifanes, Maná y Café Tacuba. Cruzando el Atlántico, en España dieron el golpe los Hombres G, Mecano, Toreros Muertos, Cristina Y Los Subterráneos, Héroes Del Silencio, entre otros más.
En nuestro país, la cosa se demoró un poco más. No fue sino hasta mediados de la década que empezaron a dar de qué hablar grupos locales como Kraken, Estados Alterados, Poligamia (con Andrés Cepeda), Ekymosis (en el cual cantaba Juanes), La Pestilencia y Aterciopelados.
EN LA ACTUALIDAD…
De los años 90´s hasta ahora, el rock en español dejó de ser un fenómeno local y se volvió algo universal. Las disqueras notaron que se vendía bien y lo apoyaron sin miedo. El número de grupos y solistas fue creciendo. Las influencias musicales van desde el ska y el reggae, hasta el heavy metal, la salsa, el rap y el punk. Últimamente, la música electrónica ha ganado un espacio importantísimo y casi todas las bandas la usan para trabajar, como es el caso de Bajofondotangoclub, Amigos Invisibles o Sidestepper.
Una prueba del gran poder de convocatoria del rock en español se dio hace apenas unos meses, cuando Soda Stereo anunció su regreso, luego de diez años de haberse separado formalmente en 1997. Programaron unos pocos conciertos por Latinoamérica, pero la demanda del público fue tan grande que terminaron haciendo una extensa gira, incluyendo más países de los que se pensaban al comienzo. Otro artista de gran éxito es Manú Chao, cuya música se escucha en todos los países de habla hispana, en Europa y en EEUU, hablando en sus canciones de la realidad social y política de nuestros países. Andrés Calamaro es otro de los gigantes de nuestro continente.
UNA ÚLTIMA COSA…
Hablar de rock en español ahora, no sería un término preciso; más bien tendríamos que llamarlo “rock hecho y pensado por latino- ibero-americanos”, pues de esta manera se incluiría a artistas que, siendo de estas tierras, cantan no solo en castellano, sino en portugués, francés e inglés (como Manú Chao, por ejemplo)
Una Historia Del Reggae
UNA HISTORIA DEL REGGAE
Por: Daladier Saboyá R.
A finales de los años cincuenta, Jamaica estaba metida de lleno en una fiebre independentista a la vez que se preparaba para izar su bandera en 1962. En Kingston, la capital, los sound systems estaban en auge y la competencia por los mejores temas era feroz. Los sonidos importados del rhythmn & blues y el jazz americanos no satisfacían al común de la población, así que la llegada de una música de expresión local fue inevitable.
En Jamaica, la combinación de nacionalismo y comercialismo tuvo otro elemento poderoso: Africa. La religión y la música tradicional de tambores de los Burru y los Kumina sobrevivieron al transporte para ser abrazadas en la isla, donde el africanismo fue tan fuerte que las revueltas de esclavos fueron mucho más frecuentes que en cualquier otro lugar del Caribe.
Adicionalmente, una naciente generación de músicos clásicamente entrenados, que habían asimilado el bebop jazz, y unas muchedumbres que solo deseaban bailar, hicieron el milagro de que esta pequeña isla, con la mitad de la población de Londres, se convirtiera en una potencia en la música global.
La música no es el único regalo que Jamaica le ha dado al mundo, pero es la forma en que muchos jamaiquinos se definen a si mismos. Ellos siempre hablan sobre como la música y el canto sostuvo sus espíritus en medio de la esclavitud y el colonialismo, y la ven también como un arma contra la corrupción política y el caos social. El reggae le dio a los pobres de Jamaica - y del mundo- una voz; algo a lo que pueden llamar suyo, algo con lo que pueden celebrar las alegrías de la vida en una isla tropical, además de propagar por todo el planeta su doctrina del “One Love” (paz y amor).
Ska
El ska fue la música juvenil que plasmó perfectamente el sentir de una población que recién disfrutaba su independencia a comienzos de los años 60´s y quería anunciar con el mayor gusto posible lo que significaba ser jamaiquino. Aún sin la independencia, el ska se habría manifestado de todas formas. Todo comenzó cuando los propietarios de los sound systems empezaron a obtener sus propias versiones de rhythmn & blues, el llamado boogie jamaiquino, especialmente grabado para ellos por los músicos locales, clásicamente entrenados y con una larga experiencia en el jazz, los cuales estaban ansiosos por encontrar nuevos medios de auto-expresión. Fue solo cuestión de tiempo para que las cosas empezaran a darse, y se dieron con Prince Buster y Clement “Coxsone” Dodd, dos experimentados músicos de la isla, quienes buscando nuevos sonidos que estremecieran a las muchedumbres de bailarines cambiaron el énfasis del R&B del primer y tercer tiempo del compás al segundo y al cuarto, creando el estilo offbeat, el cual ha sido la base de toda la música jamaiquina desde entonces.
La primera banda fue The Skatalites, conformada por un conjunto de vientos de metal, con músicos clásicamente formados en la Alpha Boys School. Estos tocaban como si fueran una big band de jazz, acompañados de una disciplinada sección rítmica que les permitía exhibir todo su virtuosismo. La idea era llevar a los bailarines al frenesí, pero mantener el beat de manera que nadie perdiera el paso. Cuando The Skatalites estuvieron en forma, fue virtualmente imposible quedarse quieto; músicos como Tommy McCook (saxo), Roland Alphonso (sax), Dizzy Moore (trompeta) y el gran genio de la música jamaiquina Don Drummond (trombón) llevaron el ska hasta la estratosfera. Por otro lado, Prince Buster, con hits como “Al Capone”, “Madness” o “Wash Wash” hizo que los niveles de agitación nunca decayeran.
Rock Steady
Para muchos, el rock steady es el pináculo de la música jamaiquina. La época del rock steady comenzó a mediados de los años 60´s para contrastar con el ska en varios puntos: el tempo era más lento, era esencialmente un estilo vocal, y era deliberadamente americano, en abierta oposición al ska que siempre había tratado de establecer una identidad jamaiquina. El rock steady fue mucho más fresco y romántico, el tipo de música de los amantes del rock que se convirtió en el medio ideal para darle a las masas un respiro. Debido a la demanda del público, el rock steady dominó las salas de baile por varios años.
La columna vertebral del rock steady fueron los cantantes, luego de años en que el ska pusiera el énfasis en el virtuosismo instrumental y en el alto nivel del volumen. Grupos como The Heptones, The Melodians, The Uniques, The Techniques, The Paragons, y The Wailers (donde cantaba Bob Marley) tomaron toda su influencia del soul americano de The Impressions (quienes viajaban regularmente a Jamaica) y The Drifters para producir una música con un sonido jamaiquino único. Solistas como John Holt, Slim Smith, Bob Andy, Ken Boothe y Alton Ellis se destacaron debido a su estilo vocal melodioso.
Los productores Leslie Kong, Duke Reid y Coxsone Dodd alteraron el sonido de la música jamaiquina para siempre al introducir el bajo eléctrico y combinarlo con la batería en todas las bases rítmicas del rock steady.
Los Sound Systems
La única forma en que la mayoría de los jamaiquinos podían escuchar las canciones de moda que llegaban de los EEUU, así como los éxitos locales del ska, el rock steady y el reggae, era a través de los sound Systems y no de la radio local.
Los sound systems se tomaron los salones de baile y las calles de los barrios populares de Jamaica en los años 50´s (¿para qué pagar una orquesta cuando se podían importar los últimos discos de R&B de USA?). Los costos de tocadiscos y radios eran demasiado altos para la mayoría de la gente, así que los sound systems solucionaron, en parte, el problema que tenía la música de estar al alcance de todos. De hecho, los primeros productores de discos en Jamaica – Prince Buster, Coxsone Dodd (Studio One) y Duke Reid – eran propietarios de sound systems, que aparte de los discos que traían de EEUU, encargaban grabaciones a músicos locales asegurando, de esta manera, una colección exclusiva de canciones.
Los sound systems adquirieron capital importancia en la vida de los ghettos, convirtiéndose en un fiel termómetro del gusto popular. Una vez que los productores empezaron a editar discos para la venta, todo pasaba por el filtro de los sound systems, y todos los estilos que fueron surgiendo como desarrollo de la música jamaiquina – ska, rocksteady, reggae, dancehall – fueron el resultado de la competencia entre los sound men para encontrar algo nuevo para llevar a los oyentes.
La competencia por los mejores equipos y la mejor música fue siempre dura en los sound clashes – dos sound systems tocaban alternadamente sus discos y eran juzgados por la reacción del público - , de tal manera que a veces terminaban en enfrentamientos violentos.
Donde quiera que los jamaiquinos han viajado, los sound systems han sido parte de su equipaje. Ese fue el caso de Gran Bretaña, donde se convirtieron en el centro de atención del Nothing Hill Carnival, además de volverse cruciales en el desarrollo de la música urbana inglesa. En New York, el hip hop emergió de un soun system armado por un jamaiquino expatriado – DJ Kool Herc – que llevó la cultura del dancehall de Kingston a la música americana.
Dub
La esencia del reggae está en el drum and bass –bajo y batería –, y desde su aparición se convirtió en la base no solo de este sino de toda la música urbana posterior.
Los filtros, faders y la grabación multicanal permitieron que cualquier componente de una canción pudiera ser puesto al frente o atrás en la mezcla, o ser sacado completamente, mientras que las unidades de echo chamber y de reverb dieron una nueva dimensión al sonido: lograron hacerlo más real, más parecido al momento de la ejecución en el instrumento.
El dub comenzó en Kingston a finales de los años 60´s como una forma de proponer nuevas versiones de temas conocidos al remezclar sus componentes redefiniendo enteramente los elementos y parámetros de una canción pero conservando el sentido de la misma. Ahora bien, estos remixes los podía hacer el productor en el estudio – los dubmasters – o el dj en la pista de baile al momento de poner los discos en el tornamesa, todo gracias a la consola de mezclas, la cual se convirtió en un instrumento importante; el que pudiera operarla con maestría se convertía en la estrella. Fíjense en la escena de la música electrónica hoy en día, ¿quién es la figura más importante en ella? El dj, no hay duda. Los dj toman temas bien populares y hacen sus propias versiones (remixes), las cuales son, generalmente, pensadas para las discotecas. Muchas veces, estos remixes se vuelven tan o más importantes que las grabaciones de los artistas originales.
Y llega el Reggae…
Diez años después de su independencia, la gente en Jamaica empezó a notar que las cosas, en lugar de haber mejorado, estaban peor. La isla mostraba altos índices de desempleo, crimen y violencia, y una nueva generación de jamaiquinos, que habían crecido soportando todo esto, reaccionó con la más potente arma que tenía a su disposición: la música. Esta se volvió, a comienzos de los 70`s, en un autentico canal de difusión para las protestas en contra del gobierno y su corrupción, así como un medio para reclamar sus derechos.
Una gran cantidad de ellos se unió a las filas del movimiento rastafari, no solo como muestra de su inconformismo frente a la sociedad, sino como una forma de vida alternativa en medio de la pobreza rampante que azotaba la isla. Los rastafaris se convirtieron en una doctrina de paz, amor y anticorrupción, honesta y de gran fuerza, promoviendo las enseñanzas de autoayuda y repatriación de Marcus Garvey. La influencia de los rastas en la música no se hizo esperar: las letras se cargaron de experiencias místicas (con base en el consumo ritual de la marihuana), de esperanza, pero a la vez se tornaron subversivas al reclamar derechos, denunciar la opresión e incitar a la rebelión – aunque siempre de manera pacífica; el bajo se volvió más profundo y pronunciado, convirtiéndose en la columna vertebral del reggae; el tempo en la ejecución se hizo más lento.
Durante los años 70`s el reggae conquistó los corazones de millones de fans alrededor del mundo, ya que tenía algo que decir – los punks y los new wave en Inglaterra lo adoptaron como parte de su sonido-, mientras otros géneros adyacentes a él, como el Ska y el Rock Steady volvieron a la escena nuevamente. Artistas como Burning Spear, Culture, The Congoes, Big Youth, Black Slate, Peter Tosh, The Mighty Diamonds, Dillinger, Lee Perry, The Ethiopians y Max Romeo se volvieron héroes de culto, mientras que Bob Marley llegó a ser el profeta del reggae, además del jamaiquino más famoso de todos los tiempos.
Dancehall & Pop Reggae
Luego de diez años de creciente difusión radial y de una efectiva conquista de los clubes de baile del mundo, una nueva generación de músicos y de oyentes reclamaron el reggae para sí mismos alegando que éste no había cambiado en nada sus condiciones de vida, y que se había vuelto parte del mainstream internacional, y por lo tanto ya no podía expresar la impaciencia que sentían. Por otra parte, el Hip Hop parecía proveer el medio ideal para contar las peripecias de la vida en los guettos de Kingston. De esta manera surgió el ragga: una base de reggae pero con las letras rapeadas, algunos coros, y las mezclas del DJ que estuviera disponible.
Otros músicos optaron por una corriente más comercial, con letras más apropiadas para las calurosas noches en las pistas de baile, y sin más pretensión que divertir al oyente mientras toma el sol en cualquier playa del mundo: este es el Dancehall. El reggae conserva, de este modo, todo su atractivo, se carga de sofisticados arreglos, a la vez que se hace apto para cualquier tipo de público. Artistas como Jimmy Cliff, Pato Banton, Laid Back, Eddy Grant, Maxi Priest, Alpha Blondy, Ziggy Marley, y Shaggy, son algunos exponentes. Una de las bandas más grandes dentro de esta línea, hasta la fecha, han sido los ingleses de UB40.
Resta decir que la influencia del reggae en el panorama musical internacional ha hecho que numerosos artistas decidan usarlo en algunas ocasiones para ampliar su sonido y darle un toque exótico, a la vez que sofisticado, a sus respectivas propuestas. Tal ha sido el caso de bandas como Culture Club, No Doubt, Blondie, Jamiroquai, The Police, The Clash, Fabulosos Cadillacs, entre otras.
Por: Daladier Saboyá R.
A finales de los años cincuenta, Jamaica estaba metida de lleno en una fiebre independentista a la vez que se preparaba para izar su bandera en 1962. En Kingston, la capital, los sound systems estaban en auge y la competencia por los mejores temas era feroz. Los sonidos importados del rhythmn & blues y el jazz americanos no satisfacían al común de la población, así que la llegada de una música de expresión local fue inevitable.
En Jamaica, la combinación de nacionalismo y comercialismo tuvo otro elemento poderoso: Africa. La religión y la música tradicional de tambores de los Burru y los Kumina sobrevivieron al transporte para ser abrazadas en la isla, donde el africanismo fue tan fuerte que las revueltas de esclavos fueron mucho más frecuentes que en cualquier otro lugar del Caribe.
Adicionalmente, una naciente generación de músicos clásicamente entrenados, que habían asimilado el bebop jazz, y unas muchedumbres que solo deseaban bailar, hicieron el milagro de que esta pequeña isla, con la mitad de la población de Londres, se convirtiera en una potencia en la música global.
La música no es el único regalo que Jamaica le ha dado al mundo, pero es la forma en que muchos jamaiquinos se definen a si mismos. Ellos siempre hablan sobre como la música y el canto sostuvo sus espíritus en medio de la esclavitud y el colonialismo, y la ven también como un arma contra la corrupción política y el caos social. El reggae le dio a los pobres de Jamaica - y del mundo- una voz; algo a lo que pueden llamar suyo, algo con lo que pueden celebrar las alegrías de la vida en una isla tropical, además de propagar por todo el planeta su doctrina del “One Love” (paz y amor).
Ska
El ska fue la música juvenil que plasmó perfectamente el sentir de una población que recién disfrutaba su independencia a comienzos de los años 60´s y quería anunciar con el mayor gusto posible lo que significaba ser jamaiquino. Aún sin la independencia, el ska se habría manifestado de todas formas. Todo comenzó cuando los propietarios de los sound systems empezaron a obtener sus propias versiones de rhythmn & blues, el llamado boogie jamaiquino, especialmente grabado para ellos por los músicos locales, clásicamente entrenados y con una larga experiencia en el jazz, los cuales estaban ansiosos por encontrar nuevos medios de auto-expresión. Fue solo cuestión de tiempo para que las cosas empezaran a darse, y se dieron con Prince Buster y Clement “Coxsone” Dodd, dos experimentados músicos de la isla, quienes buscando nuevos sonidos que estremecieran a las muchedumbres de bailarines cambiaron el énfasis del R&B del primer y tercer tiempo del compás al segundo y al cuarto, creando el estilo offbeat, el cual ha sido la base de toda la música jamaiquina desde entonces.
La primera banda fue The Skatalites, conformada por un conjunto de vientos de metal, con músicos clásicamente formados en la Alpha Boys School. Estos tocaban como si fueran una big band de jazz, acompañados de una disciplinada sección rítmica que les permitía exhibir todo su virtuosismo. La idea era llevar a los bailarines al frenesí, pero mantener el beat de manera que nadie perdiera el paso. Cuando The Skatalites estuvieron en forma, fue virtualmente imposible quedarse quieto; músicos como Tommy McCook (saxo), Roland Alphonso (sax), Dizzy Moore (trompeta) y el gran genio de la música jamaiquina Don Drummond (trombón) llevaron el ska hasta la estratosfera. Por otro lado, Prince Buster, con hits como “Al Capone”, “Madness” o “Wash Wash” hizo que los niveles de agitación nunca decayeran.
Rock Steady
Para muchos, el rock steady es el pináculo de la música jamaiquina. La época del rock steady comenzó a mediados de los años 60´s para contrastar con el ska en varios puntos: el tempo era más lento, era esencialmente un estilo vocal, y era deliberadamente americano, en abierta oposición al ska que siempre había tratado de establecer una identidad jamaiquina. El rock steady fue mucho más fresco y romántico, el tipo de música de los amantes del rock que se convirtió en el medio ideal para darle a las masas un respiro. Debido a la demanda del público, el rock steady dominó las salas de baile por varios años.
La columna vertebral del rock steady fueron los cantantes, luego de años en que el ska pusiera el énfasis en el virtuosismo instrumental y en el alto nivel del volumen. Grupos como The Heptones, The Melodians, The Uniques, The Techniques, The Paragons, y The Wailers (donde cantaba Bob Marley) tomaron toda su influencia del soul americano de The Impressions (quienes viajaban regularmente a Jamaica) y The Drifters para producir una música con un sonido jamaiquino único. Solistas como John Holt, Slim Smith, Bob Andy, Ken Boothe y Alton Ellis se destacaron debido a su estilo vocal melodioso.
Los productores Leslie Kong, Duke Reid y Coxsone Dodd alteraron el sonido de la música jamaiquina para siempre al introducir el bajo eléctrico y combinarlo con la batería en todas las bases rítmicas del rock steady.
Los Sound Systems
La única forma en que la mayoría de los jamaiquinos podían escuchar las canciones de moda que llegaban de los EEUU, así como los éxitos locales del ska, el rock steady y el reggae, era a través de los sound Systems y no de la radio local.
Los sound systems se tomaron los salones de baile y las calles de los barrios populares de Jamaica en los años 50´s (¿para qué pagar una orquesta cuando se podían importar los últimos discos de R&B de USA?). Los costos de tocadiscos y radios eran demasiado altos para la mayoría de la gente, así que los sound systems solucionaron, en parte, el problema que tenía la música de estar al alcance de todos. De hecho, los primeros productores de discos en Jamaica – Prince Buster, Coxsone Dodd (Studio One) y Duke Reid – eran propietarios de sound systems, que aparte de los discos que traían de EEUU, encargaban grabaciones a músicos locales asegurando, de esta manera, una colección exclusiva de canciones.
Los sound systems adquirieron capital importancia en la vida de los ghettos, convirtiéndose en un fiel termómetro del gusto popular. Una vez que los productores empezaron a editar discos para la venta, todo pasaba por el filtro de los sound systems, y todos los estilos que fueron surgiendo como desarrollo de la música jamaiquina – ska, rocksteady, reggae, dancehall – fueron el resultado de la competencia entre los sound men para encontrar algo nuevo para llevar a los oyentes.
La competencia por los mejores equipos y la mejor música fue siempre dura en los sound clashes – dos sound systems tocaban alternadamente sus discos y eran juzgados por la reacción del público - , de tal manera que a veces terminaban en enfrentamientos violentos.
Donde quiera que los jamaiquinos han viajado, los sound systems han sido parte de su equipaje. Ese fue el caso de Gran Bretaña, donde se convirtieron en el centro de atención del Nothing Hill Carnival, además de volverse cruciales en el desarrollo de la música urbana inglesa. En New York, el hip hop emergió de un soun system armado por un jamaiquino expatriado – DJ Kool Herc – que llevó la cultura del dancehall de Kingston a la música americana.
Dub
La esencia del reggae está en el drum and bass –bajo y batería –, y desde su aparición se convirtió en la base no solo de este sino de toda la música urbana posterior.
Los filtros, faders y la grabación multicanal permitieron que cualquier componente de una canción pudiera ser puesto al frente o atrás en la mezcla, o ser sacado completamente, mientras que las unidades de echo chamber y de reverb dieron una nueva dimensión al sonido: lograron hacerlo más real, más parecido al momento de la ejecución en el instrumento.
El dub comenzó en Kingston a finales de los años 60´s como una forma de proponer nuevas versiones de temas conocidos al remezclar sus componentes redefiniendo enteramente los elementos y parámetros de una canción pero conservando el sentido de la misma. Ahora bien, estos remixes los podía hacer el productor en el estudio – los dubmasters – o el dj en la pista de baile al momento de poner los discos en el tornamesa, todo gracias a la consola de mezclas, la cual se convirtió en un instrumento importante; el que pudiera operarla con maestría se convertía en la estrella. Fíjense en la escena de la música electrónica hoy en día, ¿quién es la figura más importante en ella? El dj, no hay duda. Los dj toman temas bien populares y hacen sus propias versiones (remixes), las cuales son, generalmente, pensadas para las discotecas. Muchas veces, estos remixes se vuelven tan o más importantes que las grabaciones de los artistas originales.
Y llega el Reggae…
Diez años después de su independencia, la gente en Jamaica empezó a notar que las cosas, en lugar de haber mejorado, estaban peor. La isla mostraba altos índices de desempleo, crimen y violencia, y una nueva generación de jamaiquinos, que habían crecido soportando todo esto, reaccionó con la más potente arma que tenía a su disposición: la música. Esta se volvió, a comienzos de los 70`s, en un autentico canal de difusión para las protestas en contra del gobierno y su corrupción, así como un medio para reclamar sus derechos.
Una gran cantidad de ellos se unió a las filas del movimiento rastafari, no solo como muestra de su inconformismo frente a la sociedad, sino como una forma de vida alternativa en medio de la pobreza rampante que azotaba la isla. Los rastafaris se convirtieron en una doctrina de paz, amor y anticorrupción, honesta y de gran fuerza, promoviendo las enseñanzas de autoayuda y repatriación de Marcus Garvey. La influencia de los rastas en la música no se hizo esperar: las letras se cargaron de experiencias místicas (con base en el consumo ritual de la marihuana), de esperanza, pero a la vez se tornaron subversivas al reclamar derechos, denunciar la opresión e incitar a la rebelión – aunque siempre de manera pacífica; el bajo se volvió más profundo y pronunciado, convirtiéndose en la columna vertebral del reggae; el tempo en la ejecución se hizo más lento.
Durante los años 70`s el reggae conquistó los corazones de millones de fans alrededor del mundo, ya que tenía algo que decir – los punks y los new wave en Inglaterra lo adoptaron como parte de su sonido-, mientras otros géneros adyacentes a él, como el Ska y el Rock Steady volvieron a la escena nuevamente. Artistas como Burning Spear, Culture, The Congoes, Big Youth, Black Slate, Peter Tosh, The Mighty Diamonds, Dillinger, Lee Perry, The Ethiopians y Max Romeo se volvieron héroes de culto, mientras que Bob Marley llegó a ser el profeta del reggae, además del jamaiquino más famoso de todos los tiempos.
Dancehall & Pop Reggae
Luego de diez años de creciente difusión radial y de una efectiva conquista de los clubes de baile del mundo, una nueva generación de músicos y de oyentes reclamaron el reggae para sí mismos alegando que éste no había cambiado en nada sus condiciones de vida, y que se había vuelto parte del mainstream internacional, y por lo tanto ya no podía expresar la impaciencia que sentían. Por otra parte, el Hip Hop parecía proveer el medio ideal para contar las peripecias de la vida en los guettos de Kingston. De esta manera surgió el ragga: una base de reggae pero con las letras rapeadas, algunos coros, y las mezclas del DJ que estuviera disponible.
Otros músicos optaron por una corriente más comercial, con letras más apropiadas para las calurosas noches en las pistas de baile, y sin más pretensión que divertir al oyente mientras toma el sol en cualquier playa del mundo: este es el Dancehall. El reggae conserva, de este modo, todo su atractivo, se carga de sofisticados arreglos, a la vez que se hace apto para cualquier tipo de público. Artistas como Jimmy Cliff, Pato Banton, Laid Back, Eddy Grant, Maxi Priest, Alpha Blondy, Ziggy Marley, y Shaggy, son algunos exponentes. Una de las bandas más grandes dentro de esta línea, hasta la fecha, han sido los ingleses de UB40.
Resta decir que la influencia del reggae en el panorama musical internacional ha hecho que numerosos artistas decidan usarlo en algunas ocasiones para ampliar su sonido y darle un toque exótico, a la vez que sofisticado, a sus respectivas propuestas. Tal ha sido el caso de bandas como Culture Club, No Doubt, Blondie, Jamiroquai, The Police, The Clash, Fabulosos Cadillacs, entre otras.
Héroes De La Guitarra
Héroes de la GuitarraPor Sergio Marchi & Daladier Saboyá R.
Cuenta una vieja leyenda que si una noche sin luna uno se sienta a esperar una encrucijada de caminos cerca del Missisipi y está dispuesto a pagar el precio, en algún momento sentirá un viento muy extraño. Acto seguido, el diablo afinará tu guitarra y de esta manera estarás dotado de una habilidad sobrenatural que te convertirá en un notable guitarrista. Claro que en el proceso habrás entregado tu alma y tendrás que pagar por toda la eternidad. Pero lo que suceda con ella, una vez activado el ascensor infernal que te lleva hacia el subsuelo, es materia teofísica.Y si bien la música es una religión, y ser guitarrista un sacerdocio, mejor que nos alejemos de cualquier altar y busquemos en todo caso el calor de los transistores o las válvulas de un buen amplificador.Esta historia que aquí se contó es la base del culto a la guitarra eléctrica y la leyenda acerca de la misteriosa figura de Robert Johnson, un guitarrista que nació y murió en el Missisipi, a los 27 años, edad fatal si la hay (Hendrix, Brian Jones, Janis Joplin pueden atestiguar). En el medio hubo una transformación de aspirante a guitarrista a instrumentista consumado. Y todo el mundo asegura que el diablo metió la cola en la transición. De nada servirá que aparezcan libros de historia sosteniendo que fue un marido celoso el que colocó el veneno en la copa de Johnson. Sabemos que los celos son cosa del diablo, que de esa manera impulsa a maridos ejemplares a cumplir con los mandatos que él precisa.La historia de Robert Johnson es fundamental porque en ella reside el ADN del culto al guitarrista, y su influencia ha sido decisiva en otros maestro bluseros que compilaron los cromosomas del rock and roll, como B.B. King, Elmore James, Muddy Waters y John Lee Hocker, entre otros.El culto al guitarrista, que hace del hombre de las seis cuerdas una especie de héroe o semidios, es una veneración que ha aparecido muy recientemente en el tiempo, y en el rock surgió recién a mediados de los 60 con el surgimiento de Eric Clapton, Jeff Beck y Jimi Hendrix.Sin embargo, eso no quiere decir que no hubiera virtuosos de la guitarra, aunque no en todas las ocasiones un virtuoso es un héroe, o un héroe un virtuoso. Hay un "algo mas", un "plus ultra", un armónico de oro, o una actitud determinada que hace de un guitarrista un héroe de la guitarra.El rock siempre ha tenido como momento cumbre el solo de guitarra, nociva costumbre que las nuevas generaciones de músicos condenan como si se tratara de quemar mujeres inocentes en la hoguera cual vulgares brujas. El solo de guitarra es, ha sido y será parte fundamental de una buena canción rock. También hay otra realidad paradójica: cada vez hay más guitarritas pero menos solos conmovedores, de esos que convierten a los infieles en veneradores del dios eléctrico de las seis cuerdas. Chuck Berry jamás fue un héroe de la guitarra en el sentido más literal del término: no era habilidoso sino más bien rudimentario, ponía el acento en la voz mas que en la ejecución, y pasó a la historia como uno de los grandes compositores. Pero nadie podrá negarle influencia decisiva en los estilos de George Harrison, John Lennon y Keith Richards. Cualquier guitarrista que quiera preciarse de saber tocar rock and roll, deberá dominar como el ABC el riff introductorio de "Johnny B. Goode". O al menos hacer el "paso del ganso"" con el que Berry llevaba al delirio a toda la audiencia cuando hacía un solo de guitarra. En ese paso avícola, anida el anteproyecto del guitarrista como solista.Los primeros virtuosos dentro del rock son héroes anónimos: Scotty Moore, James Burton (ambos conocidos por sus participaciones junto a Elvis Presley), y sobre todo Cliff Gallup, guitarrista de Gene Vincent a quien Jeff Beck le rindiera tributo en "Crazy legs". Salvo algunos guitarristas detallistas nadie recuerda a estos hombres que fueron fundamentales a la hora de desarrollar la guitarra.George Harrison, pese a ser la primera guitarra del grupo mas popular de la historia, The Beatles, no es el primer nombre que nos acude a la memoria cuando evocamos a los héroes guitarreros. A Harrison el aprendizaje le costo sangre, sudor y lágrimas y no se trata de metáfora: practicó hasta que le sangraron los dedos, y seguía adelante, tocando como loco y lagrimeando cuando el dolor se le hacía insoportable. Su estilo nunca fue el de un virtuoso, pero con los años se convirtió en uno de los ejecutores más precisos del slide-guitar.Keith Richards tampoco ha sido un prototipo del héroe guitarrista. Al igual que John Lennon, lo suyo ha sido el ritmo, con algún riff o solo ocasional. También con el correr del tiempo y la maduración, Keith se convirtió en un guitarrista único en su especie, por la enrevesada trama de riffs y acordes que ejecuta en cualquier tema de los Stones y que construyen una trama maestra. Mucho mas heroicos, en el sentido de la ejecución de la guitarra, fueron compañeros suyos en los Stones como Mick Taylor (ex Bluesbrakers) o Ronnie Wood (ex Faces). Ellos siempre se encargaron de los solos, mientras que Richards comandaba al grupo junto a Mick Jagger.Pete Townshend tampoco fue ningún virtuoso, pero sí se consagró como héroe de la guitarra por accidente. Una noche experimentaba con el feedback que lograba acercando su guitarra al amplificador -toda una novedad en los años 60-, cuando sin querer la guitarra tocó el techo con el mango. Ese sonido casual provocó una ovación, y Townshend quiso repetirlo con tan mala (o buena) suerte que rompió el mango de la guitarra. "No hubo una ovación cuando sucedió eso -cuenta Townshend- mas bien un silencio, como si la hubiera roto de boludo (que así fue), entonces la rompí para demostrarles que eso era lo que verdaderamente había querido hacer. La verdad es que fue un accidente". A Townshend lo siguieron otros, entre ellos el baterista que rompió también su instrumento como para no quedarse atrás. En el siguiente toque hubo el doble de gente esperando el acto de destrucción. Así se genero la leyenda de The Who, y poco a poco Townshend fue agregando gestos patentes de "guitar-hero", como su clásico giro con el brazo.Jeff Beck, Eric Clapton y Jimmy Page fueron músicos influenciados por el blues que agregaron una habilidad fuera de lo común al solo de guitarra. De alguna manera ellos lo crearon y le dieron una dimensión importante. Pero el que quedo como el "guitar-hero" mas famoso de todos los tiempos, el que escribió el libro del buen guitarrista, y el que reinventó la guitarra eléctrica con lo que se debe y no se debe hacer, fue Jimi Hendrix. Hendrix amplió el abanico de posibilidades de la guitarra eléctrica: introdujo los pedales de distorsión, hizo popular el wah-wah y básicamente sacó a la guitarra eléctrica de la ecuación dedo/pick/slide-cuerda, haciéndola sonar con los dientes, con los bordes del amplificador o con lo que estuviera a disposición.Jimmy Page logró superamplificar el blues eléctrico con Led Zeppelin y también brindó nuevas ideas para la guitarra como el uso del arco de violín. Tony Iommi desarrolló lo que hoy se conoce como guitarra de heavy metal en Black Sabbath, mientras que Ritchie Blackmore, de Deep Purple, patentó el solo limpio de guitarra en un contexto heavy. Sus improvisaciones -aunque uno piensa que deben haber sido cuidadosamente estudiadas-, son tan nítidas que se pueden cantar nota a nota. Page, beck, Blackmore y Iommi, eran todos ingleses. Hendrix se hizo famoso en Inglaterra, pese a su origen americano. Pero en Estados Unidos pasaban cosas: en Nueva York, Lou Reed iniciaba un minimalismo que se transformaría en una escuela. Estaban también los de la costa oeste; de ellos, Jerry García, de Grateful Dead, creo una forma de tocar basada en incontables improvisaciones. En San Francisco, Carlos Santana incorporó el sabor latino al rock y la economía pasional (pocas notas, mucho corazón) a las seis cuerdas. Mas tarde llegaría otra clase de virtuosismo de la mano del rock sureño, un estilo que rendía culto a la guitarra eléctrica; algunos de los grupos del género (Allman Brothers, Lynyrd Skynyrd, Molly Hatchet, ZZ top, Outlaws, y siguen las firmas) han llegado a tener tres guitarristas. De todos ellos, el mas legendario por su habilidad, su buen gusto y su muerte en un accidente de moto, ha sido Duanne Allman. Pero existe otro sureño fundamental: un tejano albino llamado Johnny Winter, virtuoso heroinómano que hizo parte del rock and roll mas incendiario de los 70.La camada del rock sinfónico tuvo sus propios héroes en gente como Steve Howe, de Yes, que además tenía vasta experiencia en toda clase de instrumentos de cuerda como la mandolina o el banjo que, de su mano, comenzaron a incorporarse al rock. David Gilmour, mucho mas espacial y mesurado, fue como el Santana del rock sinfónico en Pink Floyd. Steve Hackett descubrió la virtud de la textura y la sutileza para Genesis. No fue por la misma senda Martín Barre, de Jethro Tull, perteneciente a una escuela más tradicional y rockera.Robert Fripp es un caso totalmente aparte porque desarrolló una forma de tocar la guitarra absolutamente propia: todo residía en el equilibrio, el aprovechamiento de los silencios, escalas no convencionales y una afinación diferente a la tradicional. Con esas armas anima desde los 60 el cuerpo de King Crimsom. En los 80, se incorporó a esa banda otro guitarrista heroico: Adrián Belew, con todo su bagaje de sonidos de la selva. Pero sería injusto reducir a Belew, guitarrista revolucionario, a un simple imitador de sonidos de animales: educado al lado de un vanguardista como Frank Zappa, maestro de maestros, Belew desarrolló un estilo con disonancias, escalas exóticas y texturas muy originales.Por razones que excederían lo meramente musical y ya se adentraría en el terreno de lo filosófico, lo genial y lo académico, Frank Zappa merecería un número entero de Music Expert. Pero además de todo lo que ha sido, fue un héroe de la guitarra y pocos han hecho tanto como él por su desarrollo comenzando por los títulos "Mi guitarra quiere matar a mi mamá", y "Cállate y toca la guitarra".Brian May, de Queen, generó un sonido y un estilo propio con la guitarra como orquesta de cuerdas en miniatura. Mick Jhonson, impetuoso guitarrista de David Bowie entendió el simbolismo fálico de la viola. Mas tarde llegaría la generación punk, que produciría pocos héroes (¿debería entrar dentro de la categoría Johnny Ramone, Steve Jones o Mick Jones?), pero que revitalizaría su sonido y permitiría la aparición de gente mas arriesgada como Andy Summers, camuflado en The Police. Mark Knopfler, con su mezcla de Clapton y Dylan, haría lo suyo junto a Dire Straits. Mientras tanto, el tronco del heavy-rock siguió produciendo excelentes brotes como Alex Lifeson de Rush, Eddie Van Halen -otro que hizo docencia-, Michael Schenker de Scorpions, Fast Eddie Clarke en Motorhead, Adrian Smith en Iron Maiden y K.K. Downing de Judas Priest. Junto a Van Halen, el más heroico en los términos tradicionales fue Angus Young, que aún comanda AC/DC y se auto-provoca un estado convulsivo de lo mas contagioso cada vez que emprende un solo. Dave Mustaine y Marty Friedman de Megadeth, y Kirk Hammett de Metallica son los que agregaron nuevos eslabones en esta cadena de metal.Existe una rama estudiosa en el rock y es la que desarrolló Joe Satriani, maesto de Steve Vai y Kirk Hammett. Formó un grupo comercial en los 80, The Squires, que fue un rotundo fracaso. Lo que en cambio triunfó fue su faceta experimental que quedó registrada en su álbum "Surfing with the Alien", en 1987. Esta línea de estudiosos se inició en el rock con John McLaughlin al frente de la Mahavishu Orchestra, y a partir de allí quedó instaurado el término "música de fusión", que combina el rock y el jazz. Mucho mas se acentuaría el Jazz en esta fusión con la llegada de Return To Forever, plataforma de lanzamiento para Al Di Meola. Dentro de los virtuosos especializados en rock, hay que mencionar con todas las letra a Steve Vai, que tocó con David Lee Roth y Whitesnake mas allá de sus trabajos solistas; a Steve Morse de Dixie Dregs, que actualmente cubre el hueco que dejó Ritchie Blackmore en Deep Purple, y a Yngwie Malmsteen, sueco que originó la velocidad extrema combinada con la alta precisión, lo que le propinó el apodo de "Paganini del rock". Se me olvidaba mencionar a John Petrucci, de Dream Theater y a Paul Gilbert (Mr. Big, Racer X), otros dos super-virtuosos del metal progresivo y el rock.Del neo-rockabilly, que apareció en la new-wave, surgió Brian Setzer, hoy al frente de su propia orquesta, pero en aquellos tiempos miembros de Stray Cats. Andy Summers fue un maestro de la guitarra como base: utilizando muchos recursos pero sin meterse en una carrera por la velocidad, logró que The Police tuviera un sonido distinto a partir de su guitarra. Mas adelante incursionaría en otros territorios con sus discos solistas y su colaboración con Robert Fripp.A mediados de los 80, el blues recobra la fuerza perdida a través de la savia que jóvenes ejecutantes le imprimen. En esta época surgió el digno heredero de Jimi Hendrix: Steve Ray Vaughan, de Austin, Texas. Aprendió a tocar de su hermano Jimmie Vaughan, y superó al maestro con creces. Su muerte en un accidente de helicóptero cuando atravesaba el mejor momento de su carrera lo convirtió en un mito. Jeff Healey, guitarrista no vidente de origen canadiense, fue otro de los que hizo renacer el blues en los 80. Todos ellos fueron acompañados por dos maestros que fatigaron los escenarios sin jamás rendirse: B.B. King y Albert Collins.En el terreno del rock apareció una nueva tendencia en los 80, que predominó sobre todo en la música inglesa: la guitarra atmosférica. Es probable que todos los guitarristas que se hicieron conocer por medio de este estilo hayan abrevado en las fuentes de Phil Manzanera de Roxy Music. De todos ellos, el mas inteligente ha sido The Edge, guitarrista de U2, por su maestría con el delay, pero no se han quedado atrás hombres como Robert Smith de The Cure, Charlie Burchill de Simple Minds, y Will Sargeant de Echo & The Bunnymen. Johnny Marr de The Smiths le agregaría al estilo atmosférico su propio sello con profusión de arpegios, y John Squire de Stone Roses denotaría su amor por Jimmy Page.En la línea del Hard Rock tradicional Slash es una de las últimas estrellas, junto a Zakk Wilde, que se ha hecho conocido por lo incendiario de sus solos en Guns N' Roses, Velvet Revolver o en cualquier disco que ha tocado. Detrás de esa mata de pelos ensortijados que le ocultan el rostro, hay un guitarrista fogoso y virtuoso por igual.En los últimos años pocos héroes de la guitarra han surgido dentro de las filas del rock. Sin embargo, el mejor trabajo de guitarras de los noventas hasta la fecha lo han mostrado bandas como Radiohead, Stone Temple Pilots, Alice In Chains, Stratovarius, Red Hot Chili Peppers, Dream Theater y Jane´s Adicction, entre otras, que abarcan tantos estilos como tendencias pueda uno imaginar.
Sergio Marchi & Daladier Saboyá Rodríguez
Cuenta una vieja leyenda que si una noche sin luna uno se sienta a esperar una encrucijada de caminos cerca del Missisipi y está dispuesto a pagar el precio, en algún momento sentirá un viento muy extraño. Acto seguido, el diablo afinará tu guitarra y de esta manera estarás dotado de una habilidad sobrenatural que te convertirá en un notable guitarrista. Claro que en el proceso habrás entregado tu alma y tendrás que pagar por toda la eternidad. Pero lo que suceda con ella, una vez activado el ascensor infernal que te lleva hacia el subsuelo, es materia teofísica.Y si bien la música es una religión, y ser guitarrista un sacerdocio, mejor que nos alejemos de cualquier altar y busquemos en todo caso el calor de los transistores o las válvulas de un buen amplificador.Esta historia que aquí se contó es la base del culto a la guitarra eléctrica y la leyenda acerca de la misteriosa figura de Robert Johnson, un guitarrista que nació y murió en el Missisipi, a los 27 años, edad fatal si la hay (Hendrix, Brian Jones, Janis Joplin pueden atestiguar). En el medio hubo una transformación de aspirante a guitarrista a instrumentista consumado. Y todo el mundo asegura que el diablo metió la cola en la transición. De nada servirá que aparezcan libros de historia sosteniendo que fue un marido celoso el que colocó el veneno en la copa de Johnson. Sabemos que los celos son cosa del diablo, que de esa manera impulsa a maridos ejemplares a cumplir con los mandatos que él precisa.La historia de Robert Johnson es fundamental porque en ella reside el ADN del culto al guitarrista, y su influencia ha sido decisiva en otros maestro bluseros que compilaron los cromosomas del rock and roll, como B.B. King, Elmore James, Muddy Waters y John Lee Hocker, entre otros.El culto al guitarrista, que hace del hombre de las seis cuerdas una especie de héroe o semidios, es una veneración que ha aparecido muy recientemente en el tiempo, y en el rock surgió recién a mediados de los 60 con el surgimiento de Eric Clapton, Jeff Beck y Jimi Hendrix.Sin embargo, eso no quiere decir que no hubiera virtuosos de la guitarra, aunque no en todas las ocasiones un virtuoso es un héroe, o un héroe un virtuoso. Hay un "algo mas", un "plus ultra", un armónico de oro, o una actitud determinada que hace de un guitarrista un héroe de la guitarra.El rock siempre ha tenido como momento cumbre el solo de guitarra, nociva costumbre que las nuevas generaciones de músicos condenan como si se tratara de quemar mujeres inocentes en la hoguera cual vulgares brujas. El solo de guitarra es, ha sido y será parte fundamental de una buena canción rock. También hay otra realidad paradójica: cada vez hay más guitarritas pero menos solos conmovedores, de esos que convierten a los infieles en veneradores del dios eléctrico de las seis cuerdas. Chuck Berry jamás fue un héroe de la guitarra en el sentido más literal del término: no era habilidoso sino más bien rudimentario, ponía el acento en la voz mas que en la ejecución, y pasó a la historia como uno de los grandes compositores. Pero nadie podrá negarle influencia decisiva en los estilos de George Harrison, John Lennon y Keith Richards. Cualquier guitarrista que quiera preciarse de saber tocar rock and roll, deberá dominar como el ABC el riff introductorio de "Johnny B. Goode". O al menos hacer el "paso del ganso"" con el que Berry llevaba al delirio a toda la audiencia cuando hacía un solo de guitarra. En ese paso avícola, anida el anteproyecto del guitarrista como solista.Los primeros virtuosos dentro del rock son héroes anónimos: Scotty Moore, James Burton (ambos conocidos por sus participaciones junto a Elvis Presley), y sobre todo Cliff Gallup, guitarrista de Gene Vincent a quien Jeff Beck le rindiera tributo en "Crazy legs". Salvo algunos guitarristas detallistas nadie recuerda a estos hombres que fueron fundamentales a la hora de desarrollar la guitarra.George Harrison, pese a ser la primera guitarra del grupo mas popular de la historia, The Beatles, no es el primer nombre que nos acude a la memoria cuando evocamos a los héroes guitarreros. A Harrison el aprendizaje le costo sangre, sudor y lágrimas y no se trata de metáfora: practicó hasta que le sangraron los dedos, y seguía adelante, tocando como loco y lagrimeando cuando el dolor se le hacía insoportable. Su estilo nunca fue el de un virtuoso, pero con los años se convirtió en uno de los ejecutores más precisos del slide-guitar.Keith Richards tampoco ha sido un prototipo del héroe guitarrista. Al igual que John Lennon, lo suyo ha sido el ritmo, con algún riff o solo ocasional. También con el correr del tiempo y la maduración, Keith se convirtió en un guitarrista único en su especie, por la enrevesada trama de riffs y acordes que ejecuta en cualquier tema de los Stones y que construyen una trama maestra. Mucho mas heroicos, en el sentido de la ejecución de la guitarra, fueron compañeros suyos en los Stones como Mick Taylor (ex Bluesbrakers) o Ronnie Wood (ex Faces). Ellos siempre se encargaron de los solos, mientras que Richards comandaba al grupo junto a Mick Jagger.Pete Townshend tampoco fue ningún virtuoso, pero sí se consagró como héroe de la guitarra por accidente. Una noche experimentaba con el feedback que lograba acercando su guitarra al amplificador -toda una novedad en los años 60-, cuando sin querer la guitarra tocó el techo con el mango. Ese sonido casual provocó una ovación, y Townshend quiso repetirlo con tan mala (o buena) suerte que rompió el mango de la guitarra. "No hubo una ovación cuando sucedió eso -cuenta Townshend- mas bien un silencio, como si la hubiera roto de boludo (que así fue), entonces la rompí para demostrarles que eso era lo que verdaderamente había querido hacer. La verdad es que fue un accidente". A Townshend lo siguieron otros, entre ellos el baterista que rompió también su instrumento como para no quedarse atrás. En el siguiente toque hubo el doble de gente esperando el acto de destrucción. Así se genero la leyenda de The Who, y poco a poco Townshend fue agregando gestos patentes de "guitar-hero", como su clásico giro con el brazo.Jeff Beck, Eric Clapton y Jimmy Page fueron músicos influenciados por el blues que agregaron una habilidad fuera de lo común al solo de guitarra. De alguna manera ellos lo crearon y le dieron una dimensión importante. Pero el que quedo como el "guitar-hero" mas famoso de todos los tiempos, el que escribió el libro del buen guitarrista, y el que reinventó la guitarra eléctrica con lo que se debe y no se debe hacer, fue Jimi Hendrix. Hendrix amplió el abanico de posibilidades de la guitarra eléctrica: introdujo los pedales de distorsión, hizo popular el wah-wah y básicamente sacó a la guitarra eléctrica de la ecuación dedo/pick/slide-cuerda, haciéndola sonar con los dientes, con los bordes del amplificador o con lo que estuviera a disposición.Jimmy Page logró superamplificar el blues eléctrico con Led Zeppelin y también brindó nuevas ideas para la guitarra como el uso del arco de violín. Tony Iommi desarrolló lo que hoy se conoce como guitarra de heavy metal en Black Sabbath, mientras que Ritchie Blackmore, de Deep Purple, patentó el solo limpio de guitarra en un contexto heavy. Sus improvisaciones -aunque uno piensa que deben haber sido cuidadosamente estudiadas-, son tan nítidas que se pueden cantar nota a nota. Page, beck, Blackmore y Iommi, eran todos ingleses. Hendrix se hizo famoso en Inglaterra, pese a su origen americano. Pero en Estados Unidos pasaban cosas: en Nueva York, Lou Reed iniciaba un minimalismo que se transformaría en una escuela. Estaban también los de la costa oeste; de ellos, Jerry García, de Grateful Dead, creo una forma de tocar basada en incontables improvisaciones. En San Francisco, Carlos Santana incorporó el sabor latino al rock y la economía pasional (pocas notas, mucho corazón) a las seis cuerdas. Mas tarde llegaría otra clase de virtuosismo de la mano del rock sureño, un estilo que rendía culto a la guitarra eléctrica; algunos de los grupos del género (Allman Brothers, Lynyrd Skynyrd, Molly Hatchet, ZZ top, Outlaws, y siguen las firmas) han llegado a tener tres guitarristas. De todos ellos, el mas legendario por su habilidad, su buen gusto y su muerte en un accidente de moto, ha sido Duanne Allman. Pero existe otro sureño fundamental: un tejano albino llamado Johnny Winter, virtuoso heroinómano que hizo parte del rock and roll mas incendiario de los 70.La camada del rock sinfónico tuvo sus propios héroes en gente como Steve Howe, de Yes, que además tenía vasta experiencia en toda clase de instrumentos de cuerda como la mandolina o el banjo que, de su mano, comenzaron a incorporarse al rock. David Gilmour, mucho mas espacial y mesurado, fue como el Santana del rock sinfónico en Pink Floyd. Steve Hackett descubrió la virtud de la textura y la sutileza para Genesis. No fue por la misma senda Martín Barre, de Jethro Tull, perteneciente a una escuela más tradicional y rockera.Robert Fripp es un caso totalmente aparte porque desarrolló una forma de tocar la guitarra absolutamente propia: todo residía en el equilibrio, el aprovechamiento de los silencios, escalas no convencionales y una afinación diferente a la tradicional. Con esas armas anima desde los 60 el cuerpo de King Crimsom. En los 80, se incorporó a esa banda otro guitarrista heroico: Adrián Belew, con todo su bagaje de sonidos de la selva. Pero sería injusto reducir a Belew, guitarrista revolucionario, a un simple imitador de sonidos de animales: educado al lado de un vanguardista como Frank Zappa, maestro de maestros, Belew desarrolló un estilo con disonancias, escalas exóticas y texturas muy originales.Por razones que excederían lo meramente musical y ya se adentraría en el terreno de lo filosófico, lo genial y lo académico, Frank Zappa merecería un número entero de Music Expert. Pero además de todo lo que ha sido, fue un héroe de la guitarra y pocos han hecho tanto como él por su desarrollo comenzando por los títulos "Mi guitarra quiere matar a mi mamá", y "Cállate y toca la guitarra".Brian May, de Queen, generó un sonido y un estilo propio con la guitarra como orquesta de cuerdas en miniatura. Mick Jhonson, impetuoso guitarrista de David Bowie entendió el simbolismo fálico de la viola. Mas tarde llegaría la generación punk, que produciría pocos héroes (¿debería entrar dentro de la categoría Johnny Ramone, Steve Jones o Mick Jones?), pero que revitalizaría su sonido y permitiría la aparición de gente mas arriesgada como Andy Summers, camuflado en The Police. Mark Knopfler, con su mezcla de Clapton y Dylan, haría lo suyo junto a Dire Straits. Mientras tanto, el tronco del heavy-rock siguió produciendo excelentes brotes como Alex Lifeson de Rush, Eddie Van Halen -otro que hizo docencia-, Michael Schenker de Scorpions, Fast Eddie Clarke en Motorhead, Adrian Smith en Iron Maiden y K.K. Downing de Judas Priest. Junto a Van Halen, el más heroico en los términos tradicionales fue Angus Young, que aún comanda AC/DC y se auto-provoca un estado convulsivo de lo mas contagioso cada vez que emprende un solo. Dave Mustaine y Marty Friedman de Megadeth, y Kirk Hammett de Metallica son los que agregaron nuevos eslabones en esta cadena de metal.Existe una rama estudiosa en el rock y es la que desarrolló Joe Satriani, maesto de Steve Vai y Kirk Hammett. Formó un grupo comercial en los 80, The Squires, que fue un rotundo fracaso. Lo que en cambio triunfó fue su faceta experimental que quedó registrada en su álbum "Surfing with the Alien", en 1987. Esta línea de estudiosos se inició en el rock con John McLaughlin al frente de la Mahavishu Orchestra, y a partir de allí quedó instaurado el término "música de fusión", que combina el rock y el jazz. Mucho mas se acentuaría el Jazz en esta fusión con la llegada de Return To Forever, plataforma de lanzamiento para Al Di Meola. Dentro de los virtuosos especializados en rock, hay que mencionar con todas las letra a Steve Vai, que tocó con David Lee Roth y Whitesnake mas allá de sus trabajos solistas; a Steve Morse de Dixie Dregs, que actualmente cubre el hueco que dejó Ritchie Blackmore en Deep Purple, y a Yngwie Malmsteen, sueco que originó la velocidad extrema combinada con la alta precisión, lo que le propinó el apodo de "Paganini del rock". Se me olvidaba mencionar a John Petrucci, de Dream Theater y a Paul Gilbert (Mr. Big, Racer X), otros dos super-virtuosos del metal progresivo y el rock.Del neo-rockabilly, que apareció en la new-wave, surgió Brian Setzer, hoy al frente de su propia orquesta, pero en aquellos tiempos miembros de Stray Cats. Andy Summers fue un maestro de la guitarra como base: utilizando muchos recursos pero sin meterse en una carrera por la velocidad, logró que The Police tuviera un sonido distinto a partir de su guitarra. Mas adelante incursionaría en otros territorios con sus discos solistas y su colaboración con Robert Fripp.A mediados de los 80, el blues recobra la fuerza perdida a través de la savia que jóvenes ejecutantes le imprimen. En esta época surgió el digno heredero de Jimi Hendrix: Steve Ray Vaughan, de Austin, Texas. Aprendió a tocar de su hermano Jimmie Vaughan, y superó al maestro con creces. Su muerte en un accidente de helicóptero cuando atravesaba el mejor momento de su carrera lo convirtió en un mito. Jeff Healey, guitarrista no vidente de origen canadiense, fue otro de los que hizo renacer el blues en los 80. Todos ellos fueron acompañados por dos maestros que fatigaron los escenarios sin jamás rendirse: B.B. King y Albert Collins.En el terreno del rock apareció una nueva tendencia en los 80, que predominó sobre todo en la música inglesa: la guitarra atmosférica. Es probable que todos los guitarristas que se hicieron conocer por medio de este estilo hayan abrevado en las fuentes de Phil Manzanera de Roxy Music. De todos ellos, el mas inteligente ha sido The Edge, guitarrista de U2, por su maestría con el delay, pero no se han quedado atrás hombres como Robert Smith de The Cure, Charlie Burchill de Simple Minds, y Will Sargeant de Echo & The Bunnymen. Johnny Marr de The Smiths le agregaría al estilo atmosférico su propio sello con profusión de arpegios, y John Squire de Stone Roses denotaría su amor por Jimmy Page.En la línea del Hard Rock tradicional Slash es una de las últimas estrellas, junto a Zakk Wilde, que se ha hecho conocido por lo incendiario de sus solos en Guns N' Roses, Velvet Revolver o en cualquier disco que ha tocado. Detrás de esa mata de pelos ensortijados que le ocultan el rostro, hay un guitarrista fogoso y virtuoso por igual.En los últimos años pocos héroes de la guitarra han surgido dentro de las filas del rock. Sin embargo, el mejor trabajo de guitarras de los noventas hasta la fecha lo han mostrado bandas como Radiohead, Stone Temple Pilots, Alice In Chains, Stratovarius, Red Hot Chili Peppers, Dream Theater y Jane´s Adicction, entre otras, que abarcan tantos estilos como tendencias pueda uno imaginar.
Sergio Marchi & Daladier Saboyá Rodríguez
Culturas Juveniles, Cuerpo & Música
CULTURAS JUVENILES, CUERPO & MÚSICA Por: Daladier Saboyá Rodríguez
1er PASO: LA POPULARIZACIÓN DE LA MÚSICA
El proceso de “popularización” de la música comenzó con la aparición del piano vertical, que permitió a nuevos estratos sociales disfrutar de su música favorita en la comodidad del hogar. Esto disparó la venta de partituras. Luego se fabricaron las “pianolas de rollos perforados” que permitían reproducir la música sin tener que “tocarla”.
El acontecimiento clave para la música popular tuvo lugar a finales del siglo XIX con la invención del gramófono, que permitió que una misma pieza de música fuera grabada y luego escuchada por miles de personas al mismo tiempo y en diversos lugares del mundo. El gramófono fue luego perfeccionado por Emile Berliner, quien lo desarrolló hasta hacerlo reproducir un disco plano. Estos discos de acetato giraban a 78 rpm, en un comienzo, y luego a 45 rpm. Se da inicio, de esta manera, a una de las industrias más rentables del siglo XX: la discográfica.
La radio, en la década de 1920, y la televisión, en la década de 1940, llevaron hasta los hogares la música en directo o grabada, convirtiéndola en una experiencia habitual de la vida doméstica, no solo de las elites, sino de la clase media.
La música popular, que de ahora en adelante llamaremos pop, se consume masivamente y consigue algo muy importante: reflejar la realidad social de cada época de una forma más cercana y real de lo que fue capaz nunca la llamada “música culta”. El pop se convierte en la verdadera “banda sonora” de nuestras vidas, plasmando el devenir de nuestras sociedades y el estado de ánimo de diversas generaciones marcadas por acontecimientos históricos fundamentales, reivindicaciones sociales o movimientos políticos.
LAS CANCIONES
Desde un primer momento quedó claro que las canciones debían, en la medida de lo posible, complacer al público, razón por la cual la principal búsqueda de artistas y productores era dar con la fórmula del éxito. Las tres características predominantes de una buena canción eran: adecuación a los gustos del mercado, brevedad (no debían durar más de 3 minutos) y caducidad.
A partir de los años treinta, las canciones son diseñadas para reflejar los modos, tendencias y actitudes contemporáneas (la moda, el cuerpo, la estética). Las letras hablan de la esperanza, la desesperación, el humor, la frustración, la nostalgia, y sobre todo, el amor.
2do PASO: LA IRRUPCIÓN DEL ROCK AND ROLL
En los años cincuenta la juventud blanca se apropió del R&B (un tipo de blues) y lo mezcló con un género muy suyo, el country, dando origen al Rock`n`roll. Al precisar la transición del R&B al Rock`n`roll, la única diferencia real parece descansar en la iconografía: peinados, coches, sexo, alcohol, chicas, etc.
El rock`n`roll fue la primera música claramente generacional, una ruptura con los géneros musicales anteriores. Su público estaba compuesto por adolescentes y su principal aliado fueron los medios de comunicación. Pronto se convirtió en el patrimonio de una juventud que, por primera vez, no quería parecerse a sus mayores – representantes del puritanismo y el conformismo – y buscaba un cauce de expresión, una nueva forma de vida.
El cuerpo del joven encontró un camino hacia la desinhibición al ser conectado con una música específica, que se adecuaba a sus necesidades. El rock`n`roll representó pronto una nueva forma de vestir, de peinarse, de bailar, de hablar, en últimas, una moda, una estética muy particular que sería imitada por las multitudes (creando los primeros fenómenos de histeria colectiva).
La conexión música-cuerpo, aunque primaria, ya estaba hecha, y la hicieron los jóvenes. El siguiente paso era demarcar un territorio ideológico y político que trascendiera lo puramente generacional, pero habría que esperar a que el rock`n`roll derivara hacia otra modalidad, que habría de cristalizar en el Rock, un estilo afín pero diferente en cuanto a su propuesta estética y musical. Esto sucedió finalmente en la década de los sesenta, época de grandes y significativos cambios culturales para toda la humanidad.
DALADIER SABOYÁ RODRÍGUEZ
1er PASO: LA POPULARIZACIÓN DE LA MÚSICA
El proceso de “popularización” de la música comenzó con la aparición del piano vertical, que permitió a nuevos estratos sociales disfrutar de su música favorita en la comodidad del hogar. Esto disparó la venta de partituras. Luego se fabricaron las “pianolas de rollos perforados” que permitían reproducir la música sin tener que “tocarla”.
El acontecimiento clave para la música popular tuvo lugar a finales del siglo XIX con la invención del gramófono, que permitió que una misma pieza de música fuera grabada y luego escuchada por miles de personas al mismo tiempo y en diversos lugares del mundo. El gramófono fue luego perfeccionado por Emile Berliner, quien lo desarrolló hasta hacerlo reproducir un disco plano. Estos discos de acetato giraban a 78 rpm, en un comienzo, y luego a 45 rpm. Se da inicio, de esta manera, a una de las industrias más rentables del siglo XX: la discográfica.
La radio, en la década de 1920, y la televisión, en la década de 1940, llevaron hasta los hogares la música en directo o grabada, convirtiéndola en una experiencia habitual de la vida doméstica, no solo de las elites, sino de la clase media.
La música popular, que de ahora en adelante llamaremos pop, se consume masivamente y consigue algo muy importante: reflejar la realidad social de cada época de una forma más cercana y real de lo que fue capaz nunca la llamada “música culta”. El pop se convierte en la verdadera “banda sonora” de nuestras vidas, plasmando el devenir de nuestras sociedades y el estado de ánimo de diversas generaciones marcadas por acontecimientos históricos fundamentales, reivindicaciones sociales o movimientos políticos.
LAS CANCIONES
Desde un primer momento quedó claro que las canciones debían, en la medida de lo posible, complacer al público, razón por la cual la principal búsqueda de artistas y productores era dar con la fórmula del éxito. Las tres características predominantes de una buena canción eran: adecuación a los gustos del mercado, brevedad (no debían durar más de 3 minutos) y caducidad.
A partir de los años treinta, las canciones son diseñadas para reflejar los modos, tendencias y actitudes contemporáneas (la moda, el cuerpo, la estética). Las letras hablan de la esperanza, la desesperación, el humor, la frustración, la nostalgia, y sobre todo, el amor.
2do PASO: LA IRRUPCIÓN DEL ROCK AND ROLL
En los años cincuenta la juventud blanca se apropió del R&B (un tipo de blues) y lo mezcló con un género muy suyo, el country, dando origen al Rock`n`roll. Al precisar la transición del R&B al Rock`n`roll, la única diferencia real parece descansar en la iconografía: peinados, coches, sexo, alcohol, chicas, etc.
El rock`n`roll fue la primera música claramente generacional, una ruptura con los géneros musicales anteriores. Su público estaba compuesto por adolescentes y su principal aliado fueron los medios de comunicación. Pronto se convirtió en el patrimonio de una juventud que, por primera vez, no quería parecerse a sus mayores – representantes del puritanismo y el conformismo – y buscaba un cauce de expresión, una nueva forma de vida.
El cuerpo del joven encontró un camino hacia la desinhibición al ser conectado con una música específica, que se adecuaba a sus necesidades. El rock`n`roll representó pronto una nueva forma de vestir, de peinarse, de bailar, de hablar, en últimas, una moda, una estética muy particular que sería imitada por las multitudes (creando los primeros fenómenos de histeria colectiva).
La conexión música-cuerpo, aunque primaria, ya estaba hecha, y la hicieron los jóvenes. El siguiente paso era demarcar un territorio ideológico y político que trascendiera lo puramente generacional, pero habría que esperar a que el rock`n`roll derivara hacia otra modalidad, que habría de cristalizar en el Rock, un estilo afín pero diferente en cuanto a su propuesta estética y musical. Esto sucedió finalmente en la década de los sesenta, época de grandes y significativos cambios culturales para toda la humanidad.
DALADIER SABOYÁ RODRÍGUEZ
All You Need Is Pop
ALL YOU NEED IS POP
Por: Daladier Saboyá Rodríguez
Hablar por estos días de música pop es meterse uno en camisa de once varas. Si les preguntamos a muchas personas qué es lo que creen que es el pop, tendremos cualquier cantidad de definiciones al respecto. La mayoría piensan que música pop es la que hacen Britney Spears, Madonna o Nelly Furtado, y en parte tienen razón y en parte no.
Lo primero que hay que saber es de dónde viene la palabrita esta. Pop es la abreviatura de popular, así de fácil nada más. En inglés, en español y en francés es igual el comienzo (no sé si en alemán y en portugués también).
¿Qué entendemos por popular?
Cuando decimos que algo o alguien es popular estamos diciendo muchas cosas a la vez: que está de moda, que es conocido/a por mucha gente, que es agradable, que tiene fama, que es de consumo masivo, etc. El enredo empieza cuando creemos que para todos lo popular es lo mismo. Para cada grupo de personas será popular algo diferente. Por ejemplo, para los niños/as de segundo de primaria High School Musical puede ser lo máximo, mientras que para los de noveno grado será AFI; a unos les fascinará MTV y a otros nos parecerá el peor canal de videos del planeta, etc.
Problema No 1: ¿cómo nos ponemos de acuerdo en qué es popular y que no?
La solución más inteligente es aceptar que no hay una sola cosa popular, si no muchas. Y si aplicamos esto a lo que nos concierne en este escrito, a la música, entenderemos que se debe hablar de que la música pop abarca muchos géneros y artistas alrededor del mundo. El Reggae, la Salsa, el Rock, el Ska, el Son, el Heavy Metal, el Punk, el Vallenato, el Tango, entre muchos otros, entrarían de lleno en esta categoría si nos damos cuenta que tienen (o han tenido) diversos niveles de aceptación y consumo entre grupos de personas de diferentes partes del mundo.
Surge otra pregunta: ¿cómo de grande debe ser el grupo de consumidores de un tipo de música para que esta sea popular?
Aquí tampoco es fácil ponerse de acuerdo, pero si un grupo logra vender 10.000 copias de uno de sus discos o más, empieza a captar la atención de los medios de comunicación, volviéndose popular, es decir pop. Hay bandas que venden millones de discos, como U2, Coldplay, los Rolling Stones, etc, que las hacen parecer verdaderas fábricas de éxitos y otras que apenas facturan 100.000, pero pueden ser muy populares en determinado país o región. Una de las agrupaciones más famosas de todos los tiempos son los Beatles: a pesar de los años siguen vendiendo en todo el mundo y no se puede hablar del siglo XX sin referirse a ellos.
La popularidad de cualquier banda se mide también por la cantidad de gente que logre convocar a sus conciertos. Hoy en día, incluso, los músicos ganan más por las giras que por vender discos. Existen estudios estadísticos sobre cuáles tienen más entradas de dinero por este concepto, pero ese sería tema para otro artículo. Lo cierto es que hoy, como nunca antes, la gente quiere ver a los artistas tocar: si eres músico, tienes algo que decirle a la gente y te fajas en los conciertos tendrás un público fiel que consumirá tu música.
¿QUÉ FACILITÓ EL SURGIMIENTO DE LA MÚSICA POP?
Bueno, fueron varios inventos tecnológicos, a comienzos del siglo XX. Hay que hablar primero de una posibilidad que antes no había: poder grabar (registrar) la música en un acetato o vinilo, para luego poder reproducirla a voluntad en los gramófonos, que fueron los primeros equipos de sonido de que dispuso la humanidad. Antes, la única posibilidad de escuchar a un artista era ir a un recital (y eran muy costosos). Pero ahora, la gente compraba los discos, los llevaba a su casa y los ponía a sonar todo el día si querían. Luego, en los años 20 apareció la radio y uno ya no estaba en nada si no tenía también un aparato receptor en su casa. Al comienzo eran pocas las emisoras, pero con el tiempo se multiplicaron y volvieron parte fundamental en la vida diaria: una sutil compañía.
A los músicos ya no solo se les compraban sus discos, si no que además se les escuchaba constantemente por la radio, incrementando su popularidad hasta convertirse en estrellas. Luego, los periódicos y revistas de farándula hacían el resto.
En los años 50 aparece la televisión, una verdadera revolución, ya que combinaba sonido e imagen. Llegó a nuestros hogares para nunca más irse y se volvió parte fundamental del mobiliario y el paisaje doméstico. Por allí también se colaron los músicos: ya no solo los escuchabas, los veías en acción: Elvis moviendo su cintura frenéticamente, las guitarras blandiéndose como espadas….era un impacto fuerte y sucedía todo en la sala de tu casa.
En los últimos años del siglo XX aparece la Internet, combinando todas las formas de comunicación y divulgación anteriormente conocidas, donde tienes acceso a todo y a nada a la vez, a un océano intangible de información. Era obvio que los artistas no podían desaprovechar este medio para dar a conocer su obra y ahí estamos: puedes bajar una canción de U2, buscar la letra, averiguar dónde nació Bono, ver fotos de la banda, comprar las entradas para uno de sus conciertos (están las fechas de toda la gira mundial) e incluso ver un video si quieres. ¿Hace falta algo más?
Por: Daladier Saboyá Rodríguez
Hablar por estos días de música pop es meterse uno en camisa de once varas. Si les preguntamos a muchas personas qué es lo que creen que es el pop, tendremos cualquier cantidad de definiciones al respecto. La mayoría piensan que música pop es la que hacen Britney Spears, Madonna o Nelly Furtado, y en parte tienen razón y en parte no.
Lo primero que hay que saber es de dónde viene la palabrita esta. Pop es la abreviatura de popular, así de fácil nada más. En inglés, en español y en francés es igual el comienzo (no sé si en alemán y en portugués también).
¿Qué entendemos por popular?
Cuando decimos que algo o alguien es popular estamos diciendo muchas cosas a la vez: que está de moda, que es conocido/a por mucha gente, que es agradable, que tiene fama, que es de consumo masivo, etc. El enredo empieza cuando creemos que para todos lo popular es lo mismo. Para cada grupo de personas será popular algo diferente. Por ejemplo, para los niños/as de segundo de primaria High School Musical puede ser lo máximo, mientras que para los de noveno grado será AFI; a unos les fascinará MTV y a otros nos parecerá el peor canal de videos del planeta, etc.
Problema No 1: ¿cómo nos ponemos de acuerdo en qué es popular y que no?
La solución más inteligente es aceptar que no hay una sola cosa popular, si no muchas. Y si aplicamos esto a lo que nos concierne en este escrito, a la música, entenderemos que se debe hablar de que la música pop abarca muchos géneros y artistas alrededor del mundo. El Reggae, la Salsa, el Rock, el Ska, el Son, el Heavy Metal, el Punk, el Vallenato, el Tango, entre muchos otros, entrarían de lleno en esta categoría si nos damos cuenta que tienen (o han tenido) diversos niveles de aceptación y consumo entre grupos de personas de diferentes partes del mundo.
Surge otra pregunta: ¿cómo de grande debe ser el grupo de consumidores de un tipo de música para que esta sea popular?
Aquí tampoco es fácil ponerse de acuerdo, pero si un grupo logra vender 10.000 copias de uno de sus discos o más, empieza a captar la atención de los medios de comunicación, volviéndose popular, es decir pop. Hay bandas que venden millones de discos, como U2, Coldplay, los Rolling Stones, etc, que las hacen parecer verdaderas fábricas de éxitos y otras que apenas facturan 100.000, pero pueden ser muy populares en determinado país o región. Una de las agrupaciones más famosas de todos los tiempos son los Beatles: a pesar de los años siguen vendiendo en todo el mundo y no se puede hablar del siglo XX sin referirse a ellos.
La popularidad de cualquier banda se mide también por la cantidad de gente que logre convocar a sus conciertos. Hoy en día, incluso, los músicos ganan más por las giras que por vender discos. Existen estudios estadísticos sobre cuáles tienen más entradas de dinero por este concepto, pero ese sería tema para otro artículo. Lo cierto es que hoy, como nunca antes, la gente quiere ver a los artistas tocar: si eres músico, tienes algo que decirle a la gente y te fajas en los conciertos tendrás un público fiel que consumirá tu música.
¿QUÉ FACILITÓ EL SURGIMIENTO DE LA MÚSICA POP?
Bueno, fueron varios inventos tecnológicos, a comienzos del siglo XX. Hay que hablar primero de una posibilidad que antes no había: poder grabar (registrar) la música en un acetato o vinilo, para luego poder reproducirla a voluntad en los gramófonos, que fueron los primeros equipos de sonido de que dispuso la humanidad. Antes, la única posibilidad de escuchar a un artista era ir a un recital (y eran muy costosos). Pero ahora, la gente compraba los discos, los llevaba a su casa y los ponía a sonar todo el día si querían. Luego, en los años 20 apareció la radio y uno ya no estaba en nada si no tenía también un aparato receptor en su casa. Al comienzo eran pocas las emisoras, pero con el tiempo se multiplicaron y volvieron parte fundamental en la vida diaria: una sutil compañía.
A los músicos ya no solo se les compraban sus discos, si no que además se les escuchaba constantemente por la radio, incrementando su popularidad hasta convertirse en estrellas. Luego, los periódicos y revistas de farándula hacían el resto.
En los años 50 aparece la televisión, una verdadera revolución, ya que combinaba sonido e imagen. Llegó a nuestros hogares para nunca más irse y se volvió parte fundamental del mobiliario y el paisaje doméstico. Por allí también se colaron los músicos: ya no solo los escuchabas, los veías en acción: Elvis moviendo su cintura frenéticamente, las guitarras blandiéndose como espadas….era un impacto fuerte y sucedía todo en la sala de tu casa.
En los últimos años del siglo XX aparece la Internet, combinando todas las formas de comunicación y divulgación anteriormente conocidas, donde tienes acceso a todo y a nada a la vez, a un océano intangible de información. Era obvio que los artistas no podían desaprovechar este medio para dar a conocer su obra y ahí estamos: puedes bajar una canción de U2, buscar la letra, averiguar dónde nació Bono, ver fotos de la banda, comprar las entradas para uno de sus conciertos (están las fechas de toda la gira mundial) e incluso ver un video si quieres. ¿Hace falta algo más?
Una Breve Historia de la Guitarra Eléctrica
Una Breve Historia De Las Guitarras Gibson (o de cómo se creó la primera guitarra eléctrica)
Por: Daladier Saboyá Rodríguez (2010)
Orville Gibson comienza fabricando mandolinas en 1894 en Míchigan, Estados Unidos. Las innovaciones impuestas por Gibson a este instrumento (parecido al Laúd) hicieron posible una mandolina con mejor sonido y mucho más fácil de fabricar. La popularidad de la mandolina en aquellos tiempos condujo a una gran demanda por los instrumentos de Gibson.
Ya en los años veinte la fábrica Gibson fue responsable de muchas innovaciones en el diseño de guitarras y se convirtió en un líder en el mercado de las guitarras tipo "archtop" como el modelo Gibson L5. En 1936 Gibson presenta la primera guitarra electrificada, la ES-150, reconocida como la primera guitarra eléctrica.
En 1952, Gibson lanza el diseño de la primera guitarra de cuerpo sólido en colaboración con el popular guitarrista Les Paul, que se convirtió en la ya famosa Gibson Les paul. A finales de la década de 1950 se presentan varios diseños nuevos, incluidas la Gibson Explorer, la Flying V y la semi-acústica ES-335; todas ellas venían equipadas con los nuevos "humbucker" (micrófonos dobles), que ofrecían un sonido claro y potente. La Les Paul se ofrecía en diferentes modelos (Custom, Standard, Special y Junior). En 1961, el diseño del cuerpo de la Les Paul cambia, debido al alto costo de elaborar el cuerpo de arce y caoba y surge un nuevo diseño: la Gibson SG.
La Gibson Les Paul volvió a venderse en 1968 debido a la influencia de guitarristas como Eric Clapton, John Lennon y Peter Green. Desde la década de los setenta las Les Paul y las SG se volvieron muy populares entre los guitarristas de hard rock y heavy metal. Jimmy Page de Led Zeppelin, Ace Frehley de Kiss, Joe Perry y Brad Whitford de Aerosmith, Zakk Wilde de Black Label Society y Slash de Guns N' Roses son conocidos por su preferencia por la Les Paul, mientras que Angus Young de AC/DC, Tony Iommi de Black Sabbath y George Harrison de los Beatles serán conocidos por preferir la SG.
La Gibson Explorer cuenta con pocos pero reconocidos fans como The Edge de U2 y James Hetfield de Metallica; la Flying V ha contado con usuarios destacados como Lenny Kravitz, Randy Rhoads (primer guitarrista de Ozzy Osbourne) y Michael Schenker de Scorpions. La ES-335 cuenta en sus filas con toda una legión de guitarristas de Blues y Jazz, tales como B.B. King y Eric Johnson además de muchos roqueros como el pionero Chuck Berry, John Lennon, Noel Gallagher (de Oasis) y Alex Lifeson (de Rush).
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Por: Daladier Saboyá Rodríguez (2010)
Orville Gibson comienza fabricando mandolinas en 1894 en Míchigan, Estados Unidos. Las innovaciones impuestas por Gibson a este instrumento (parecido al Laúd) hicieron posible una mandolina con mejor sonido y mucho más fácil de fabricar. La popularidad de la mandolina en aquellos tiempos condujo a una gran demanda por los instrumentos de Gibson.
Ya en los años veinte la fábrica Gibson fue responsable de muchas innovaciones en el diseño de guitarras y se convirtió en un líder en el mercado de las guitarras tipo "archtop" como el modelo Gibson L5. En 1936 Gibson presenta la primera guitarra electrificada, la ES-150, reconocida como la primera guitarra eléctrica.
En 1952, Gibson lanza el diseño de la primera guitarra de cuerpo sólido en colaboración con el popular guitarrista Les Paul, que se convirtió en la ya famosa Gibson Les paul. A finales de la década de 1950 se presentan varios diseños nuevos, incluidas la Gibson Explorer, la Flying V y la semi-acústica ES-335; todas ellas venían equipadas con los nuevos "humbucker" (micrófonos dobles), que ofrecían un sonido claro y potente. La Les Paul se ofrecía en diferentes modelos (Custom, Standard, Special y Junior). En 1961, el diseño del cuerpo de la Les Paul cambia, debido al alto costo de elaborar el cuerpo de arce y caoba y surge un nuevo diseño: la Gibson SG.
La Gibson Les Paul volvió a venderse en 1968 debido a la influencia de guitarristas como Eric Clapton, John Lennon y Peter Green. Desde la década de los setenta las Les Paul y las SG se volvieron muy populares entre los guitarristas de hard rock y heavy metal. Jimmy Page de Led Zeppelin, Ace Frehley de Kiss, Joe Perry y Brad Whitford de Aerosmith, Zakk Wilde de Black Label Society y Slash de Guns N' Roses son conocidos por su preferencia por la Les Paul, mientras que Angus Young de AC/DC, Tony Iommi de Black Sabbath y George Harrison de los Beatles serán conocidos por preferir la SG.
La Gibson Explorer cuenta con pocos pero reconocidos fans como The Edge de U2 y James Hetfield de Metallica; la Flying V ha contado con usuarios destacados como Lenny Kravitz, Randy Rhoads (primer guitarrista de Ozzy Osbourne) y Michael Schenker de Scorpions. La ES-335 cuenta en sus filas con toda una legión de guitarristas de Blues y Jazz, tales como B.B. King y Eric Johnson además de muchos roqueros como el pionero Chuck Berry, John Lennon, Noel Gallagher (de Oasis) y Alex Lifeson (de Rush).
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