ALL YOU NEED IS POP
Por: Daladier Saboyá Rodríguez
Hablar por estos días de música pop es meterse uno en camisa de once varas. Si les preguntamos a muchas personas qué es lo que creen que es el pop, tendremos cualquier cantidad de definiciones al respecto. La mayoría piensan que música pop es la que hacen Britney Spears, Madonna o Nelly Furtado, y en parte tienen razón y en parte no.
Lo primero que hay que saber es de dónde viene la palabrita esta. Pop es la abreviatura de popular, así de fácil nada más. En inglés, en español y en francés es igual el comienzo (no sé si en alemán y en portugués también).
¿Qué entendemos por popular?
Cuando decimos que algo o alguien es popular estamos diciendo muchas cosas a la vez: que está de moda, que es conocido/a por mucha gente, que es agradable, que tiene fama, que es de consumo masivo, etc. El enredo empieza cuando creemos que para todos lo popular es lo mismo. Para cada grupo de personas será popular algo diferente. Por ejemplo, para los niños/as de segundo de primaria High School Musical puede ser lo máximo, mientras que para los de noveno grado será AFI; a unos les fascinará MTV y a otros nos parecerá el peor canal de videos del planeta, etc.
Problema No 1: ¿cómo nos ponemos de acuerdo en qué es popular y que no?
La solución más inteligente es aceptar que no hay una sola cosa popular, si no muchas. Y si aplicamos esto a lo que nos concierne en este escrito, a la música, entenderemos que se debe hablar de que la música pop abarca muchos géneros y artistas alrededor del mundo. El Reggae, la Salsa, el Rock, el Ska, el Son, el Heavy Metal, el Punk, el Vallenato, el Tango, entre muchos otros, entrarían de lleno en esta categoría si nos damos cuenta que tienen (o han tenido) diversos niveles de aceptación y consumo entre grupos de personas de diferentes partes del mundo.
Surge otra pregunta: ¿cómo de grande debe ser el grupo de consumidores de un tipo de música para que esta sea popular?
Aquí tampoco es fácil ponerse de acuerdo, pero si un grupo logra vender 10.000 copias de uno de sus discos o más, empieza a captar la atención de los medios de comunicación, volviéndose popular, es decir pop. Hay bandas que venden millones de discos, como U2, Coldplay, los Rolling Stones, etc, que las hacen parecer verdaderas fábricas de éxitos y otras que apenas facturan 100.000, pero pueden ser muy populares en determinado país o región. Una de las agrupaciones más famosas de todos los tiempos son los Beatles: a pesar de los años siguen vendiendo en todo el mundo y no se puede hablar del siglo XX sin referirse a ellos.
La popularidad de cualquier banda se mide también por la cantidad de gente que logre convocar a sus conciertos. Hoy en día, incluso, los músicos ganan más por las giras que por vender discos. Existen estudios estadísticos sobre cuáles tienen más entradas de dinero por este concepto, pero ese sería tema para otro artículo. Lo cierto es que hoy, como nunca antes, la gente quiere ver a los artistas tocar: si eres músico, tienes algo que decirle a la gente y te fajas en los conciertos tendrás un público fiel que consumirá tu música.
¿QUÉ FACILITÓ EL SURGIMIENTO DE LA MÚSICA POP?
Bueno, fueron varios inventos tecnológicos, a comienzos del siglo XX. Hay que hablar primero de una posibilidad que antes no había: poder grabar (registrar) la música en un acetato o vinilo, para luego poder reproducirla a voluntad en los gramófonos, que fueron los primeros equipos de sonido de que dispuso la humanidad. Antes, la única posibilidad de escuchar a un artista era ir a un recital (y eran muy costosos). Pero ahora, la gente compraba los discos, los llevaba a su casa y los ponía a sonar todo el día si querían. Luego, en los años 20 apareció la radio y uno ya no estaba en nada si no tenía también un aparato receptor en su casa. Al comienzo eran pocas las emisoras, pero con el tiempo se multiplicaron y volvieron parte fundamental en la vida diaria: una sutil compañía.
A los músicos ya no solo se les compraban sus discos, si no que además se les escuchaba constantemente por la radio, incrementando su popularidad hasta convertirse en estrellas. Luego, los periódicos y revistas de farándula hacían el resto.
En los años 50 aparece la televisión, una verdadera revolución, ya que combinaba sonido e imagen. Llegó a nuestros hogares para nunca más irse y se volvió parte fundamental del mobiliario y el paisaje doméstico. Por allí también se colaron los músicos: ya no solo los escuchabas, los veías en acción: Elvis moviendo su cintura frenéticamente, las guitarras blandiéndose como espadas….era un impacto fuerte y sucedía todo en la sala de tu casa.
En los últimos años del siglo XX aparece la Internet, combinando todas las formas de comunicación y divulgación anteriormente conocidas, donde tienes acceso a todo y a nada a la vez, a un océano intangible de información. Era obvio que los artistas no podían desaprovechar este medio para dar a conocer su obra y ahí estamos: puedes bajar una canción de U2, buscar la letra, averiguar dónde nació Bono, ver fotos de la banda, comprar las entradas para uno de sus conciertos (están las fechas de toda la gira mundial) e incluso ver un video si quieres. ¿Hace falta algo más?
jueves, 25 de marzo de 2010
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